Minnesota Timberwolves tiene claro que necesita incorporar otra gran figura para aliviar la presión sobre Anthony Edwards y demostrarle que el proyecto está preparado para competir seriamente en la durísima Conferencia Oeste. En la franquicia existe el temor de que, si el equipo no da un salto definitivo, “Ant” pueda empezar a plantearse un futuro lejos de Minneapolis.
El gran objetivo de los Timberwolves para este verano parece ser Giannis Antetokounmpo. Sin embargo, tal y como apunta Christopher Kline en Fansided, Minnesota no dispone del enorme capital de draft que probablemente exigiría Milwaukee Bucks en una operación por el jugador griego.
Ante esa situación, Kline plantea una alternativa de gran impacto: Kyrie Irving. El periodista propone un posible traspaso entre Minnesota y Dallas Mavericks que permitiría a los Wolves incorporar al veterano base.
La operación incluiría la llegada de Irving a Minnesota, mientras que Dallas recibiría a Julius Randle, Donte DiVincenzo —que permanecerá de baja al menos hasta bien entrada la próxima temporada—, además de una primera ronda del draft de 2026, correspondiente al puesto 28, y otra primera ronda de 2028.

El problema en el perímetro de los Timberwolves
Kline considera que la lesión de Aquiles de DiVincenzo ha dejado al descubierto una necesidad evidente en el juego exterior del equipo, un vacío que Irving podría cubrir perfectamente. Además, señala que Mike Conley ya no parece capaz de mantener un papel importante en la rotación, mientras que Terrence Shannon Jr. apenas ha tenido impacto durante sus dos primeras temporadas en la NBA.
La idea de juntar a Irving y Edwards en el perímetro resulta especialmente atractiva desde el punto de vista ofensivo. Según Kline, ambos son anotadores de élite sin balón, capaces de generar ventajas, atacar el aro y crear juego. El contraste entre la potencia física y explosiva de Edwards y la creatividad técnica de Irving convertiría a la pareja en una combinación muy difícil de defender.
La gran incógnita pasa por el estado físico de Kyrie Irving. El base cumplirá 34 años y viene de perderse toda la temporada tras una operación de reconstrucción del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Su rendimiento después de una lesión tan grave sigue siendo una incógnita.
Desde la perspectiva de Dallas Mavericks, la operación tampoco estaría exenta de dudas. Kline se pregunta si la franquicia realmente querría asumir el contrato de Julius Randle, al que todavía le quedarían dos temporadas por un promedio de 34 millones de dólares anuales. Por ello, el analista considera que quizá sería necesario involucrar a un tercer equipo para absorber ese contrato.
Para Minnesota, la llegada de Irving supondría un cambio importante y una apuesta clara por competir inmediatamente en el Oeste junto a Anthony Edwards. En cambio, Dallas podría profundizar en su reconstrucción alrededor de Cooper Flagg, sumando dos valiosas elecciones del draft y los activos que pudiera obtener posteriormente a cambio de Randle.