Preocupación en los Oklahoma City Thunder por el estado físico de Jalen Williams. La estrella del conjunto de Oklahoma será evaluada “día a día” tras sufrir una nueva lesión en el tendón de la corva izquierdo, según informó Shams Charania.
Williams volvió a resentirse del mismo problema muscular que ya le había apartado recientemente de las pistas y su disponibilidad para el tercer partido de las Finales de la Conferencia Oeste frente a los San Antonio Spurs está en duda. El jugador viajó este jueves con el equipo a San Antonio y todo apunta a que aparecerá como “questionable” para el encuentro del viernes.
El alero apenas pudo disputar siete minutos en la victoria de los Thunder en el segundo partido de la serie antes de abandonar el encuentro por molestias físicas.
La temporada de Williams ha estado marcada por los problemas físicos. El jugador ha sufrido lesiones en ambos tendones de la corva durante el curso y ya se había perdido seis partidos recientemente por una distensión de grado 1 en el isquiotibial izquierdo antes de regresar en el inicio de la serie ante San Antonio.
Pese a las dificultades, Williams había llegado en un gran momento a los playoffs. En el primer partido de la postemporada firmó 22 puntos, siete rebotes y seis asistencias, mientras que antes de lesionarse frente a los Phoenix Suns en el segundo duelo acumulaba 19 puntos y cuatro asistencias en apenas 23 minutos.
Ya en estas Finales del Oeste, el jugador fue una de las figuras del Thunder en el primer partido de la serie ante los Spurs, terminando con 26 puntos, siete rebotes y tres asistencias en una derrota tras dos prórrogas.
Problemas físicos durante todo el año
El curso 2025-26 ha sido especialmente complicado para Williams. Después de ser elegido el año pasado en el tercer mejor quinteto All-NBA y convertirse en una pieza fundamental en el camino del Thunder hacia el título, tuvo que pasar por cirugía en la muñeca derecha durante el verano.
Ese problema le hizo perderse los primeros 19 partidos de la temporada y posteriormente volvió a estar ausente durante dos largos periodos por una lesión en el tendón de la corva derecho, agravada tras su regreso antes del All-Star.