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Olimpia Milano apuesta por la renovación con ocho fichajes

Raúl González - 15 sept 2026 | 17:09

El Olimpia Milano acomete una transformación profunda para romper su sequía de playoffs. Ocho incorporaciones, un entrenador en su primer curso completo y el objetivo de regresar a la postemporada tras dos temporadas ausente configuran un proyecto ambicioso en Euroliga.

Olimpia Milano apuesta por la renovación con ocho fichajes

El Olimpia Milano ha optado por la vía del cambio radical. Tras terminar decimocuarto en la temporada 2025-26 con diecisiete victorias y veintiuna derrotas, el club italiano se enfrenta a un punto de inflexión. No es reconstrucción completa ni ajuste menor: es una refundación que busca salir de esa zona gris donde el equipo resulta demasiado bueno para empezar de cero pero insuficiente para competir por objetivos reales. Dos años consecutivos en esa posición incómoda han provocado una respuesta estructural.

La pasada campaña estuvo marcada por las lesiones. Vlatko Cancar, fichado como refuerzo de jerarquía, apenas disputó dos partidos antes de romperse la rodilla, lo que condicionó toda la temporada. Sin opciones reales ni para el play-in, la directiva milanesa decidió que el cambio debía ser profundo.

Las salidas: Josh Nebo y el vacío en la pintura

El adiós más significativo es el de Josh Nebo, pívot titular que se marcha al Barcelona y deja un hueco importante en el juego interior. También se marchan Zach LeDay y Vlatko Cancar, este último fichado por el San Pablo Burgos, donde ya ha sufrido una nueva lesión que lo apartará varios meses. Bryant Dunston, veterano de referencia en el vestuario, quedó libre y actualmente encadena contratos mensuales en el Olympiacos.

La partida de Nebo representa algo más que la pérdida de un jugador: es el símbolo de un cambio de modelo. Perder al pívot titular y sustituirlo por Moses Wright y Alec Peters es una apuesta por otro tipo de baloncesto. Más movilidad, más tiro, menos presencia física en la pintura. Un replanteamiento, no un reemplazo directo.

Ocho fichajes con perfil de profundidad y especialización

Las incorporaciones dibujan bien la idea del club: profundidad exterior, tiro y jugadores de rol contrastados antes que grandes nombres que acaparen presupuesto. En la dirección llegan RJ Cole y Darius Thompson. Este último procede del Valencia Basket, donde fue pieza importante en el equipo que alcanzó la Final Four. Es probablemente el fichaje más sólido del verano milanés.

En el perímetro, tres perfiles distintos complementan la rotación. Garrison Mathews es escolta con recorrido NBA y especialista en el tiro. Devon Hall regresa a un club donde ya jugó y que ha descrito como su casa. Jason Burnell, elegido mejor sexto hombre de la liga italiana, aporta versatilidad y experiencia en roles de rol player.

En el juego interior, Moses Wright llega desde el Zalgiris después de un curso de explosión ofensiva. Alec Peters aporta tiro exterior desde el Panathinaikos, elemento clave en el nuevo modelo. Nicola Akele firma un contrato de varias temporadas para reforzar la rotación de aleros altos.

Continuidad italiana y presencia internacional

El bloque de continuidad es marcadamente italiano. Se quedan Stefano Tonut, Diego Flaccadori, Pippo Ricci y Ousmane Diop, este último renovado. Marko Guduric continúa tras disputar la ventana FIBA con Serbia, y Devin Booker permanece en la pintura.

Leandro Bolmaro es el toque internacional que resonará entre los aficionados españoles. El argentino fue protagonista en la clasificación mundialista de agosto, donde anotó diecinueve puntos ante Puerto Rico ejerciendo además de primer defensor. Su presencia añade versatilidad defensiva y capacidad ofensiva en la periferia.

Los desafíos de Peppe Poeta

Peppe Poeta, de cuarenta años, afronta su primera temporada completa al frente del Olimpia Milano. Fue ayudante en el propio club y en la selección italiana, dirigió una sola temporada en Brescia antes de asumir el primer equipo a mitad del curso pasado. Su capacidad no está en duda; su experiencia al frente de un proyecto de Euroliga, sí.

El entrenador milanés se enfrenta a retos inmediatos. Con ocho fichajes nuevos, la integración será fundamental. El margen de error en el arranque es estrecho: un mal comienzo en Europa con exigencia paralela en la liga italiana es la combinación que más entrenadores ha costado en este club.

Otro desafío es la gestión de minutos en el perímetro. Cole, Thompson, Mathews, Hall, Tonut, Guduric, Flaccadori y Bolmaro son ocho jugadores para tres posiciones. Repartir tiempo sin perder a nadie por el camino será uno de los trabajos más delicados de Poeta.

Perspectivas realistas

El Olimpia Milano ha construido una plantilla más equilibrada y profunda que la del curso pasado, pero sin una estrella que gane partidos por sí sola. Ese perfil suele dar para pelear el play-in en una competición donde arriba hay seis o siete proyectos claramente superiores.

El objetivo realista es volver a la postemporada tras dos años ausente. Con ocho fichajes y un entrenador novel, el equipo tiene material para competir, pero también vulnerabilidades que explotar. La próxima temporada será decisiva para confirmar si la refundación milanesa pone al club de vuelta en el camino correcto o si el cambio radical resulta insuficiente.