Skip to main content

Madrid renueva con Martínez y apuesta por profundidad tras caer en la final

Raúl González - 16 sept 2026 | 17:09

Real Madrid fichó a Pedro Martínez, galardonado como mejor entrenador de la EuroLeague tras llevar al Valencia a la Final Four, dos meses después de que los blancos perdieran la final contra el Olympiacos. El club ha renovado a Sergio Llull y ha incorporado siete jugadores nuevos, tres procedentes de la NBA.

Madrid renueva con Martínez y apuesta por profundidad tras caer en la final

El Real Madrid afronta la próxima temporada con la determinación de quien sabe exactamente qué le falta. La campaña 2025-26 dejó un sabor agridulce: terceros en la fase regular con 24 victorias y 14 derrotas, eliminaron al Hapoel Tel Aviv en los cuartos de final por 3-1 y llegaron a la final de Atenas, donde cayeron ante el Olympiacos. Fue un torneo de altibajos individuales. Facundo Campazzo alcanzó su mejor expresión siendo MVP del segundo partido de los playoffs con 30 de valoración, mientras que Edy Tavares reafirmó su condición defensiva entrando en el segundo mejor quinteto de la EuroLeague con 6,6 rebotes por partido, tercero de la competición.

Sergio Scariolo dirigió al equipo durante una sola temporada tras asumir el cargo en julio de 2025 cuando se fue Chus Mateo. Su paso terminó con la derrota en la final, lo que motivó un cambio en el banquillo. El club decidió no esperar más y fue directo a por el técnico que mejor había funcionado en Europa.

La llegada de Pedro Martínez transforma el proyecto

Pedro Martínez ganó el premio Gomelskiy al mejor entrenador de la EuroLeague dirigiendo al Valencia y celebró ese reconocimiento llevando a su equipo a la Final Four. Dos meses después de esa hazaña, el Madrid lo fichó. Martínez es un técnico de sistema, con un ataque muy trabajado y exigencia diaria. Su llegada a un vestuario con jerarquías consolidadas y jugadores acostumbrados a otra manera de hacer las cosas no será automática, incluso viniendo de ganar el premio al mejor del año. La transición requiere tiempo y ajuste táctico.

La apuesta de los blancos pasa por que el sistema de Martínez compense las ausencias mediante reparto y volumen. No es un fichaje que gane partidos por sí solo, sino una estructura que debe potenciar a los que ya están y a los que llegan. Junto a él, Jaime Pradilla ha llegado desde el Valencia siguiendo al técnico, lo que refuerza la continuidad del proyecto.

Salidas que duelen: la NBA se lleva talento ofensivo

Mario Hezonja se marchó a los Cleveland Cavaliers después de ser el máximo anotador de la Final Four con 44 puntos en dos partidos. Trey Lyles firmó por los Minnesota Timberwolves. Ambas salidas hacia la NBA representan una pérdida importante de producción ofensiva en la posición de ala-pívot. El juego interior se vio afectado además por la marcha de Ömer Yurtseven y Alex Len, quien recaló en el Baskonia en septiembre tras rescindir por lesión. David Krämer se fue al Estrella Roja y Mady Sissoko al Beşiktaş.

En la cantera, Izan Almansa, Gunars Grindvalds e Ilia Frolov partieron hacia el baloncesto universitario estadounidense. Estas salidas obligaban a repensar varias líneas del equipo, especialmente la del cuatro, donde se necesitaba reposición tanto en cantidad como en versatilidad.

Siete fichajes para reconstruir la rotación

El Madrid ha incorporado a siete jugadores distribuidos en dos bloques claramente diferenciados. El primero agrupa a los contrastados en Europa. Mikael Jantunen llega desde el Fenerbahçe y Timothé Luwawu-Cabarrot desde el Baskonia, donde fue el mejor de la final de la Copa del Rey con 28 puntos ante el propio Madrid. Ambos refuerzan la posición de ala con versatilidad defensiva.

El segundo bloque corresponde a apuestas llegadas desde Estados Unidos. Max Shulga desembarcó desde los Boston Celtics tras arrasar en la G League, Olivier Sarr llega de los Cleveland Cavaliers para reforzar la pintura, Damian Jones se incorpora al juego interior y Nick Smith Jr. completa la rotación exterior. Tres de estos siete fichajes proceden de la NBA, lo que refleja la ambición del club por añadir talento contrastado en la mejor liga del mundo.

El cambio más importante sigue siendo el del banquillo. Pedro Martínez, entrenador del año de la EuroLeague 2025-26, es el fichaje que articula todo el proyecto. Su llegada marca el tono de una transformación que va más allá de nombres y números.

El núcleo que permanece

Sergio Llull renueva para su vigésima temporada en la máxima competición europea, un registro histórico. El balear es la piedra angular de una estructura que mantiene a Facundo Campazzo, Théo Maledon y Andrés Feliz en la dirección del juego. Junto a ellos continúan Gaby Deck, Alberto Abalde, Gabriele Procida, Chuma Okeke, Usman Garuba y Walter Tavares, que sigue siendo el mejor pívot defensivo de Europa con 34 años acumulados y desgaste físico evidente.

Los desafíos de la próxima temporada

El cambio de entrenador será la prueba más inmediata. Martínez llega a un vestuario con dinámicas establecidas y debe imponer su filosofía sin romper la confianza que existe. La posición del cuatro presenta un interrogante: se han ido Hezonja y Lyles, que sumaban puntos y centímetros, y llegan Pradilla, Jantunen y Luwawu-Cabarrot. Es más gente con mayor versatilidad pero menos capacidad individual de anotación. El sistema debe generar tiros; si hay que resolver posesiones en el mano a mano, la diferencia será notable.

Walter Tavares sigue siendo la diferencia defensiva del equipo. Con 34 años y el desgaste acumulado, el caboverdiano es insustituible en momentos clave. Sarr, Jones, Garuba y Okeke reparten los minutos restantes en la pintura, pero ninguno tiene su impacto. Dosificarlo correctamente hasta mayo es media temporada de trabajo.

En el perímetro existe saturación. Campazzo, Maledon, Feliz, Llull, Shulga y Smith son seis jugadores para dos posiciones, varios con contratos largos. Habrá insatisfacción desde noviembre, es inevitable. La gestión de minutos y rotación será crucial para mantener el ambiente.

El Real Madrid mantiene el bloque que llegó a la final, ha añadido profundidad en todas las líneas y ha fichado al entrenador más valorado del curso pasado. Lo que no ha hecho es incorporar a un jugador que gane un partido por sí solo. Hezonja lo era en mayo y se marchó a la NBA. La apuesta pasa por que el sistema de Martínez compense esa ausencia mediante trabajo colectivo.

Final Four es el objetivo declarado. La plantilla da para aspirar a ello. Ganar la competición dependerá de si el equipo encuentra esa referencia individual en abril y de cómo llegue Tavares al final de temporada. El listón lo ha puesto el propio club: ya sabe lo que es quedarse a un partido de la gloria.