Kevin Pangos se retira del baloncesto a los 33 años
Kevin Pangos ha anunciado su retirada del baloncesto profesional tras una carrera que lo llevó desde la universidad de Gonzaga hasta competir en la Euroliga y la NBA. El base canadiense reflexionó sobre sus logros y las lesiones que marcaron sus últimos años.
El base canadiense Kevin Pangos ha puesto punto final a su trayectoria en el baloncesto profesional a los 33 años, tras más de una década compitiendo en las principales ligas europeas y en la NBA. A través de un emotivo mensaje compartido en redes sociales, el jugador agradeció a su familia, entrenadores, compañeros de equipo y clubes, mientras reflexionaba sobre los sacrificios y momentos que definieron su carrera deportiva.
Un camino diferente al imaginado
Pangos describió en su comunicado cómo la infancia marcó sus aspiraciones. «De niño llevaba un balón a todas partes. Escribía mis objetivos en él. Dormía con él. Soñaba con lo que podría lograr», expresó el jugador. Sin embargo, reconoció que la realidad no fue exactamente como imaginó: no ser seleccionado en el draft de la NBA, pasar seis años jugando en el extranjero, y finalmente firmar un contrato garantizado con los Cleveland Cavaliers a los 28 años.
Este último logro representaba la culminación de un sueño postergado durante años. Tras completar cuatro temporadas en Gonzaga, Pangos comenzó su carrera profesional en el Gran Canaria en 2015. Un año después dio el salto a una de las mejores ligas europeas al unirse al Zalgiris Kaunas, donde consolidó su estatus como uno de los bases más destacados de la competición continental.
Éxito en la Euroliga y reconocimiento internacional
Durante su etapa en el Zalgiris, Pangos ayudó al equipo lituano a alcanzar la Final Four de la Euroliga en 2018, su primera aparición en esa fase desde 1999. Tras promediar 12,7 puntos y 5,9 asistencias, fue incluido en el segundo mejor quinteto de la Euroliga, demostrando su calidad como organizador de juego y anotador.
Posteriormente, Pangos continuó su andadura europea representando al Barcelona y al Zenit de San Petersburgo. Con este último equipo logró un puesto en el mejor quinteto de la Euroliga en 2021, mejorando sus números hasta los 13,5 puntos y 6,6 asistencias por partido. Estos registros consolidaron su reputación como uno de los bases más consistentes del baloncesto europeo en la década de 2010.
Los últimos años marcados por las adversidades
Tras su paso por la NBA con los Cavaliers, Pangos continuó su carrera en equipos europeos como el Milan, el Valencia, el Nápoles y el Erokspor de Estambul. Sin embargo, las lesiones se convirtieron en una constante que limitó su rendimiento y disponibilidad. «Mi carrera tuvo momentos de gloria absoluta y otros de gran dureza. Las lesiones hicieron que estos últimos años fueran increíblemente difíciles», confesó el jugador en su despedida.
A pesar de estos contratiempos físicos, Pangos expresó gratitud por haber podido seguir compitiendo lo suficiente para que sus hijos lo vieran en acción. Esta perspectiva familiar marcó un punto importante en su reflexión sobre una carrera que, aunque no fue exenta de obstáculos, le permitió alcanzar objetivos que parecían lejanos en su infancia.
Una carrera entregada al máximo
En su mensaje de despedida, Pangos afirmó que se retira sabiendo que lo entregó todo en el deporte. «No sé si algún deportista termina su carrera completamente satisfecho. Siempre creemos que somos capaces de más. Pero puedo decir al 1000% que di todo lo que tenía. Nunca dejé que las circunstancias dictaran mi actitud», señaló. Estas palabras reflejan una mentalidad de competidor que, incluso ante las dificultades, mantuviera su compromiso y profesionalismo.
El canadiense cerró su comunicado dirigiéndose al niño que era, aquél que pasaba horas jugando solo en la entrada de casa con un balón en el que escribía sus sueños. «¡Lo logramos! Lo dimos todo y conseguimos todo lo que siempre soñaste. Ahora es momento de hacer lo mismo en el próximo capítulo. ¡Gracias, baloncesto!», expresó con una mezcla de gratitud y esperanza hacia el futuro.
La retirada de Pangos marca el fin de una era para un jugador que representó el esfuerzo y la perseverancia en el baloncesto europeo. Su trayectoria, desde las universidades estadounidenses hasta los principales escenarios continentales, deja un legado de consistencia y dedicación que trasciende los números estadísticos. Con esta despedida, el base canadiense cierra un capítulo de su vida dedicado al deporte, listo para comenzar nuevas aventuras fuera de las canchas.