A Andre Drummond no le vale con ser uno de los mejores taponadores de la NBA. El pívot quiere siempre demostrar que es un experto en poner chapas, y para hacerlo aprovecha la más mínima oportunidad. Le da igual quien esté en frente, el único objetivo de Drummond es evitar la canasta.
Y la última víctima de ese afán taponador de Drummond ha sido un pobre niño. El pívot de Detroit Pistons está de viaje promocional por Dinamarca, donde ha jugado un partido de exhibición con niños. Pues bien, uno de los chicos se dirigía a canasta para anotar, pero por el camino se encontró con Drummond, que le colocó esta tremenda chapa.
Una acción con la que disfrutó todo el público asistente y que el niño supo digerir con mucha deportividad.