Si hace un par de semanas le dicen a Kemba Walker que iba a ser el protagonista del triunfo de New York Knicks en la jornada navideña, posiblemente no se lo habría creído. Pero la magia de la NBA ofrece este tipo de historias y el base se ha reconciliado con Thibodeau merced a su gran actitud y nivel baloncestístico. En el triunfo de los neoyorquinos sobre Atlanta Hawks, mermados por la baja de Trae Young y fatigados por el calendario de la pasada semana, por un marcador de 101-87, Kemba finalizó con 10 puntos, 12 asistencias y 10 rebotes. Se vio secundado por Julius Randle (25), Evan Fournier (15) y Quentin Grimes (15).
Quentin Grimes. Corner pocket. pic.twitter.com/ZQwIm4tMcz