Pese a la cómoda eliminatoria de primera ronda ante Houston, en la ciudad de Oakland se encuentran inmersos en un estado de constante alerta a consecuencia del tobillo y la rodilla de Stephen Curry.
El base apenas ha podido disputar 38 minutos a lo largo de toda la serie tras sufrir dos lesiones en el primer y cuarto partido, los cuales tuvo que abandonar al descanso, que provocaron su ausencia en los otros tres encuentros.
Las pruebas médicas a la que fue sometido este lunes confirmaron que Curry sufre un esguince de grado uno en su rodilla derecha, el cual le mantendrá, como mínimo, dos semanas en el dique seco e incluso hacían presagiar un hipotético adiós a los Playoffs.
Sin embargo, una nueva información procedente de ESPN augura un futuro mucho menos lúgubre para los vigentes campeones de la NBA. Al parecer, el base está mejorando a un ritmo más rápido del esperado y será reevaluado la próxima semana en lugar de los 14 días de margen establecidos en primera instancia.
Esta noticia podría haber sido confirmada por el GM Bob Myers después de sugerir que el regreso de Curry podría producirse antes de lo esperado.
"Dijimos dos semanas, pero eso no es ninguna garantía de lo que ocurrirá finalmente", explicó Myers. "Podrían ser más de dos semanas o podría ser incluso antes."
Por el momento, lo único que saben a ciencia cierta en la ciudad californiana es que su rival en Semifinales de Conferencia saldrá de la eliminatoria de primera ronda que enfrenta a Blazers y Clippers, con ligera ventaja (3-2) para los de Oregon.