Cleveland Cavaliers ha ganado cinco partidos consecutivos para subir hasta un récord de 24-20, que con LeBron James en la alineación se transforma en un impresionante 23-12. Un 65% de victorias que podría haberles elevado al tercer puesto en la Conferencia Este.

Pero los estelares Cavs han sido de todo menos regulares en su primera temporada juntos, y también poseían un récord negativo no hace más de 10 días, seis partidos seguidos perdidos.
El equipo se sumergió en el mercado de traspasos y consiguió a J.R Smith, Iman Shumpert y Timofey Mozgov durante esa mala racha por la necesidad de un defensor de perímetro (Shumpert) y una necesidad de proteger el aro tras la lesión de Varejao (Mozgov). Pero antes de esos traspasos, algunos jugadores habían perdido la fe en la capacidad del equipo para estar arriba, como informa Chris Haynes de Cleveland Plain Dealer.
Según Haynes, algunos jugadores de Cleveland admitieron, bajo el anonimato, que al equipo le faltaba profundidad. Un puñado de jugadores que pensaban que la plantilla que tenían antes de esos traspasos no les llegaría para ir más allá de segunda ronda en PlayOffs, si eso.
Uno de esos jugadores además admitió que la frustración por “una plantilla desequilibrada” probablemente contribuyó a la falta de entendimiento y esfuerzo de los jugadores. Otro también afirmó que ese problema “nunca fue culpa del entrenador (David Blatt)”.
En resumen, algunos jugadores dudaban del propio equipo cuando veían que, aparte del Big Three (Irving, James y Love), no había mucho talento en el banquillo. “Creo que ahora nuestra confianza se ha venido arriba definitivamente y ahora somos un equipo que puede llegar lejos”, dijo Tristan Thompson, según informó Haynes.
“Creo que más que nada estamos empezando a tomar responsabilidades y a competir”, añadió LeBron James. “Es algo que no hemos hecho durante todo el año, pero en este momento siento que es lo que estamos haciendo”.
El equipo aún posee un atractivo valor para un posible traspaso con el contrato de Brendan Haywood que contiene una temporada no garantizada (la próxima) por valor de 10.5 millones de dólares, algo que los Cavaliers podrían aprovechar.
Cleveland no es ni mucho menos el gigante que se esperaba cuando se les dio por favoritos para el campeonato después de la vuelta de LeBron James y conseguir firmar a Kevin Love, pero sus recientes movimientos han mejorado al equipo y está claro que ninguna otra franquicia de la Conferencia Este quiere jugar siete veces en dos semanas contra ellos cuando llegue abril o mayo.