La presencia de Kevin Durant en el inicio de la serie entre Houston Rockets y Los Angeles Lakers está en el aire. La estrella texana figura como duda para el primer partido tras sufrir una contusión en la rodilla derecha durante un entrenamiento reciente.
La situación genera incertidumbre en Houston justo antes del arranque de la eliminatoria. Aunque desde el entorno del equipo transmiten optimismo y consideran que la lesión no debería convertirse en un problema grave a lo largo de la serie, su disponibilidad inmediata sigue sin estar garantizada.
El posible contratiempo de Durant se suma a un contexto ya condicionado por las ausencias en el lado rival. Los Los Angeles Lakers afrontan la serie sin dos piezas fundamentales como Luka Doncic y Austin Reaves, ambos fuera por lesión tras el partido frente a Oklahoma City.
El técnico angelino, JJ Redick, confirmó que ninguno de los dos tiene un plazo claro de regreso, lo que deja al equipo en una situación delicada de cara a los playoffs.

Durant, pieza clave en Houston
A sus 37 años, Durant ha sido el gran referente ofensivo de los Rockets en su primera temporada con la franquicia. Sus promedios de 26 puntos, 5,5 rebotes y 4,8 asistencias reflejan su impacto constante, además de haber disputado 78 partidos, su cifra más alta en años.
Su posible ausencia en el primer encuentro podría alterar significativamente el equilibrio de la serie, especialmente ante unos Lakers que, pese a sus bajas, siguen contando con experiencia y capacidad competitiva.
El estado de Durant se seguirá de cerca en las horas previas al partido, en una eliminatoria que ya arranca condicionada por las lesiones y donde cualquier detalle puede marcar la diferencia.