Era una batalla de jugadores MVP y LeBron James y los Cavaliers salieron victoriosos frente a Kevin Durant y sus Thunder.
James consiguió 34 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias en la sexta victoria consecutiva de los Cavaliers, esta vez frente a Oklahoma por 108-98.
El partido fue un ida y vuelta emocionante entre dos equipos que, con todos sus jugadores sanos, son claros candidatos al anillo. Además LeBron James tenía la espina clavada de no haber jugado en Oklahoma el último partido que los Thunder se llevaron 103-94.
Con LeBron en el quinteto, los Cavaliers se mostraron muy rápidos a ambos lados de la cancha. James e Irving supusieron grandes problemas en ataque con sus movimientos de pick and roll.
Los Thunder por su parte, tuvieron problemas en el perímetro a la hora de defender, teniendo que realizar bastantes ayudas y dejando a los tiradores de Cleveland vía libre. Los Cavaliers acabaron con un 44.4% en tiros lejanos (16 de 36).
Como es costumbre, Westbrook y Durant fueron las anclas de los Thunder. Durant fue dominante, como siempre, anotando 32 puntos, capturando 6 rebotes y repartiendo 9 asistencias. En cambio fue Westbrook a quien le costó encontrar su tiro anoche (7 de 26), y aún así se quedó a las puertas del triple doble con sus 22 puntos, 9 rebotes y 11 asistencias.
Los jugadores de banquillo de los Cavs fueron importantes en la Victoria (ya era hora). Tristan Thompson registró unos excelentes 31 minutos desde el banquillo, consiguiendo 10 puntos y 16 rebotes, junto a tres tapones. J.R Smith consiguió 14 puntos e Iman Shumpert fue clave en la defensa de Cleveland para dar el empujón final al equipo en el último cuarto.
Por último, el Big Three de los Cavaliers (Irving, James y Love) jugó en resumidas cuentas mejor que el Big Three rival (Durant, Westbrook e Ibaka), lo que marcó la diferencia en el partido.
Esta victoria extiende la racha de los Cavaliers a seis partidos consecutivos mientras que los Thunder vuelven al 50% de victorias con un récord de 22-22.