Que Kendrick Perkins está cobrando 9,7 millones de dólares esta temporada es un dato a tener en cuenta para analizar lo que va a pasar con el futuro del pívot de los Oklahoma City Thunder. Dejando de lado su aclamado compañerismo y sus indudables dotes para 'hacer piña' en el vestuario, su baloncesto no vale lo que cobra.
¿Cuál es su valor en el mercado? Probablemente bajo, ya que aunque no hay muchos pívots entre los jugadores 'transferibles' su experiencia -siempre es un grado- y su carácter competitivo no son fáciles de sustituir.
Es por eso que los Thunder deben pensar en si les conviene traspasarle o no antes de que llegue verano y el jugador pueda considerar que la oferta que le hagan los Thunder es demasiado baja, y marcharse a otro equipo 'de rositas'.
El núcleo de los Thunder lo forman Kevin Durant, Russell Westbrook y Serge Ibaka, que no van a ser jóvenes para siempre. Por eso es difícil que el equipo ofrezca una renovación a la alza al pívot de 30 años, que está promediando 4 puntos y 5,7 rebotes en 19 minutos saliendo desde el banquillo.
El jugador confiesa que no piensa en el futuro, ni en la agencia libre ni en un posible traspaso.
"Esto es un gran negocio y si pensase en todo momento en mi futuro no podría vivir por el estrés. Si sucede cualquier cosa, será por alguna razón. Esa es mi filosofía. Procuro dar lo mejor de mí mismo cuando salgo a la cancha para ayudar en lo que pueda a mi equipo".