El presidente de operaciones baloncestísticas de los New York Knicks, Phil Jackson, se ha vuelto a rasgar las vestiduras ante la prensa asumiendo toda la responsabilidad y culpa del fracaso total que están experimentando esta temporada los neoyorquinos. Tras 48 partidos transcurridos en el calendario -más de la mitad de la temporada- los Knicks tan sólo han cosechado 10 triunfos, siendo el peor equipo de la descafeinada Conferencia Este, con resultados incluso peores que los de los los Sixers.
"Antes de empezar la temporada tenía la esperanza de que el equipo podría luchar por entrar en Playoffs, pero en ningún caso esperábamos que pasase algo así, vamos 10-38. En mi vida he visto nada igual."
Jackson se mostró optimista en cuanto a que todavía le quedan varios años para enmendar la situación, la cuál en cierta manera era en parte previsible.
El Maestro Zen recordó además que un equipo campeón no se construye sólo con agentes libres, si no que va mucho más allá. El talento se puede perseguir en la agencia libre, pero es necesario un sistema, una atmósfera baloncestística, para involucrar a todos los jugadores. "Como San Antonio" matizó.
El mandamás de los Knicks dijo que estan buscando "jugadores con talento, que sean inteligentes y que sepan defender".
Después de renovar a Carmelo Anthony el pasado verano por 129 millones de dólares y 5 años, Derek Fisher y compañía esperan poder atraer a algún jugador importante de la agencia libre el próximo verano, para lo que les vendrá muy bien que tanto Andrea Bargnani (11,5 millones de dólares) como Amare Sotudemire (23 millones de dólares) acaben contrato cuando acabe la presente temporada.