El jugador de Miami Heat afronta unos problemas de salud bastante graves que podrían poner punto y final a su temporada de manera precipitada. Bosh ha sido ingresado en un hospital de Miami, donde las primeras pruebas a las que ha sido sometido el jugador no ha arrojado ningún diagnóstico concluyente, aunque se teme que pueda sufrir de algún coágulo en el pulmón. De confirmarse definitivamente la noticia, el jugador no podrá regresar a las canchas hasta la próxima temporada a consecuencia de un tratamiento estricto que impide cualquier tipo de ejercicio físico.
Bosh empezó a sentirse indispuesto este miércoles durante un entrenamiento junto al resto de sus compañeros. Al día siguiente, el ala-pívot tuvo que abandonar otra sesión de trabajo con el equipo al proseguir su malestar, por lo que decidió pasar por el médico del equipo horas después, quien optó por enviar al jugador al hospital.
Esta situación recuerda a otra ocurrida este mismo año. Hace apenas un mes, se confirmaba la embolia pulmonar bilateral que obligaba a Mirza Teletovic a decir adiós al curso deportivo ante unas dolencias que bien pudieron costarle la vida.
En su 12ª temporada en la NBA, Chris Bosh promedia 21.1 puntos, 7.0 rebotes y 2.2 asistencias en unos Heat que intentan mantener su status en la Conferencia Este tras la salida de LeBron James rumbo a Cleveland este verano. A día de hoy, la franquicia de Florida marca el límite del acceso a los Playoffs, en un octavo puesto muy disputado ante sus más cercanos perseguidores, entre los que destacan Brooklyn, Detroit, Boston e Indiana.
Sin duda, una noticia muy preocupante tanto para el jugador, por lo delicado de la dolencia, como para el equipo, quien tendrá que afrontar los últimos meses de la temporada sin uno de sus principales referentes.