A cada partido que pasa, los Denver Nuggets se ratifican como una de las grandes sorpresas negativas de la temporada en la NBA. Desde la salida de George Karl del equipo hace dos temporadas, la franquicia de Colorado ha dado un evidente y clamoroso paso atrás en sus aspiraciones en la liga.
Durante la estancia de casi una década en el equipo del actual entrenador de Sacramento, los Nuggets accedieron diez temporadas de manera consecutiva a los Playoffs, firmando incluso la mejor campaña de su historia (con 57 victorias en el curso 2012-13), a pesar de solo haber superado la primera ronda en una ocasión, lo que provocó la salida de Karl del equipo.
¿Causas de la debacle del equipo? Pueden ser varias. Un róster mal confeccionado, un entrenador superado por la situación o un propietario poco dispuesto a invertir en el futuro deportivo de la franquicia son algunas de las principales críticas que se pueden leer en los medios y las redes sociales. La situación es tan alarmante que hasta los propios jugadores parecen haber tirado la toalla.
Según fuentes del Denver Post, en el típico corro de jugadores previo al partido del pasado viernes ante Utah Jazz, se pudo oír a los jugadores esbozar el siguiente cántico: "1-2-3...¡seis semanas!"
Precisamente, seis son las semanas que restan para dar por cerrada la temporada regular 2014-15, o, lo que es lo mismo, 24 partidos, 46 días o 60.000 minutos. Aún queda por delante mes y medio para poner punto y final a la campaña pero parece que en Denver hace tiempo ya que la suya personal ha cerrado y que desean que lleguen las vacaciones cuánto antes para dejar atrás un año para el olvido.
A día de hoy, los Nuggets solo suman 20 victorias y están inmersos en una racha negativa de seis derrotas consecutivas.