Tres meses después de que Anderson Varejao se rompiera el tendón de Aquiles de su pierna izquierda en un partido ante los Minnesota Timberwolves, el pívot brasileño de los Cleveland Cavaliers ha intentado adelantar su vuelta a las canchas y probar si podía hacer su regreso antes de que termine la temporada, una idea que desde los servicios médicos de la franquicia de Ohio no le han permitido, aunque el jugador de 32 años se sienta ya "muchísimo mejor".
Hace unos días los Cavaliers posteaban en su cuenta oficial de Instagram un vídeo en el que podía verse al pívot brasileño practicando lanzamientos a canasta en suspensión, lo que sugería que la recuperación estaba siendo un éxito total. Tanto es así que el propio jugador ha intentado regresar con el resto de sus compañeros para jugar los Playoffs, pero los doctores no se lo han permitido y le han animado a que siga su proceso de rehabilitación y se ponga fuerte para empezar la próxima temporada. El pívot habló para Northeast Ohio Mediagroup y confirmó que no volvería a jugar hasta el próximo curso. "Ellos (los doctores) quieren lo mejor para mí".
Si bien es verdad que una lesión así hace una década o dos hubiera dado al jugador muchas papeletas para retirarse, o al menos habría tenido serias posibilidades de ver acortada su carrera algunos años, además del considerable bajón en su producción. Pero las técnicas de los cirujanos cada vez son menos invasivas y los riesgos se minimizan en intervenciones de las que hace unos años la mitad de los jugadores salían sin saber si tendrían que retirarse.
Los Cavaliers no parecen necesitar con demasiada urgencia al pívot brasileño, al que firmaron el pasado verano un contrato de 30 millones y 3 temporadas. Timofey Mozgov está respondiendo bien en los 35 partidos que ha jugador con los Cavs, promediando 10,8 puntos y 6,8 rebotes