DeMarcus Cousins no es de los que se callen su frustración. Puede que la estrella de los Kings haya aprendido un poco a aguartarse, pero nunca se morderá la lengua si tiene que decir un par de verdades. El pívot de 24 años está siendo el mejor de su equipo casi cada noche, pero los resultados no terminan de llegar y su paciencia está llegando a su fin. Él hizo caso de sus entrenadores y trabajó duro psicológicamente para no castigar a su equipo con demasiadas faltas técnicas, pero no ha servido de nada.
El All-Star confesó su frustración al Washington Post. "Esto parece un circo. Empezamos muy fuerte, pero luego todo se desmoronó.. Cargo con más peso en este equipo que la media de jugadores... He venido a un equipo que lleva muchos años haciéndolo mal. Vine aquí con mi equipaje a cambiar las cosas, pero está siendo muy frustrante"
La temporada no está yendo todo lo bien que los seguidores de los Sacramento Kings esperaban a principios de noviembre, cuando acumulaban 6 victorias en los primeros 7 encuentros del calendario. Pero las cosas se torcieron y Mike Malone (11 victorias en 24 partidos) dejó de contar con el apoyo de las oficinas, por lo que fue despedido después de una mala racha de resultados. Tyrone Corbin (7 victorias en 28 encuentros) no mejoró las cosas y por último George Karl (6 triunfos en 17 partidos) tampoco parece haber dado con la tecla.
Cousins, que tiene 3 años de contrato por delante además del presente, está promediando 23,6 puntos, 12,2 rebotes, 3,3 asistencias, 1,5 robos y 1,6 tapones en 33,7 minutos por partido en la que está siendo la mejor temporada de su carrera.