Las peores previsiones posibles han sido confirmadas. Kevin Durant no volverá a jugar hasta la próxima temporada y los Thunder tendrán que ingeniárselas para afrontar las últimas semanas de competición y los Playoffs, en caso de confirmar su participación, sin su principal figura.
La estrella de Oklahoma City no ha dejado atrás los problemas en su pie derecho que le hicieron perderse los primeros compases de la temporada y tendrá que pasar, nuevamente, por el quirófano para terminar de sanar una dolencia que se ha convertido en un tormento para el jugador. La noticia ha sido dada por el propio General Manager de la franquicia, Sam Presti, quien hace apenas siete días confirmaba que el jugador era apartado de toda actividad deportiva.
Se espera que Durant sea intervenido quirúrgicamente la próxima semana, antes de iniciar un proceso de rehabilitación que no le permitirá volver a realizar actividades propias de baloncesto hasta dentro de un plazo que oscila entre los cuatro y los seis meses.
El alero había sido sometido a una cirugía el pasado 23 de febrero para tratar de aliviar el dolor y las molestias en su pie derecho causadas por un tornillo insertado en el mes de octubre durante un procedimiento para reparar una fractura de Jones, en la que ha sido la lesión principal y desencadenante de todo lo demás.
Antes de ser retirado de toda actividad baloncestística la pasada semana, Durant había intensificado su participación e implicación en los entrenamientos hasta el punto de poder entrenar casi con total normalidad. Sin embargo, las recaídas eran constantes y en la franquicia han decidido que lo mejor es esperar a que el jugador se recupere totalmente antes que forzar su regreso a las canchas.
Esta situación ha 'regalado' al jugador una de cal y otra de arena. A una campaña espectacular en la que fue galardonado con el premio al MVP de la temporada, le ha seguido otra para el olvido a consecuencia de unas lesiones que no han permitido ningún tipo de tranquilidad ni regularidad a 'Durantula' en ningún momento.