Los veteranos, ese grupo de jugadores capaces tanto de arreglar un partido con su experiencia como de hacer perder un contrato millonario a un equipo a causa de las lesiones.
Jugadores como Kobe Bryant, cerca de los cuarenta, se convierten en leyendas por sus temporadas en la mejor liga del mundo.
Sin embargo, hoy queremos repasar a los más mayores entre los veteranos. Las estrellas que fueron capaces de competir en la mejor liga del mundo con cuatro décadas a su espalda.

Jason Kidd (último partido en la NBA con 40 años y 56 días)
"Mr. Triple-Doble". La trayectoria de Jason Kidd en la liga fue la de una estrella desde sus comienzos. Fue seleccionado en la posición número 2 del Draft de 1994 por Dallas Mavericks donde en su segunda temporada ya promediaba 16.6 puntos y 9.7 asistencias hasta que Phoenix Suns consiguió su traspaso. En Arizona alcanzó sus máximos números como asistente llegando a promediar 10.8 asistencias en la 1998/99.
A los 28 años ficha por los Nets, a quien lleva a dos Finales de la NBA consecutivas, perdiendo ambas frente a Los Ángeles Lakers y San Antonio Spurs. Allí ofrece sus mejor versión durante siete temporadas antes de volver a Dallas a los 34 años.
En 2012, Jason Kidd firma un contrato de tres años con los New York Knicks, aunque anunció su retirada a finales de esa misma temporada.

Michael Jordan (último partido en la NBA con 40 años y 58 días)
¿Qué decir que no se sepa ya? El mejor jugador de todos los tiempos llegó, se fue, regresó, volvió a irse y fue capaz de vestirse de corto una vez más para volver a disfrutar del baloncesto.
Tras una carrera en Chicago Bulls donde se convirtió en leyenda viva de este deporte, Jordan decidió acabar su carrera pasados los cuarenta años en Washington Wizards, equipo con el que firmó a los 38 años y tras tres temporadas retirado.
En su etapa en la capital fue capaz de promediar 23.7 puntos en su primera temporada, y 19.5 en su última como jugador de la NBA, dejando claro que el talento no tiene fecha de caducidad.

Steve Nash (último partido en la NBA con 40 años y 60 días)
Recientemente el base ha anunciado su retirada del baloncesto tras años lidiando con un historial de lesiones digno de un parte de guerra.
Hablar de Steve Nash es hacerlo de un grande. Se le recordará por ser dos veces MVP pero sobretodo por dejar una marca personal con su juego.
Drafteado por Phoenix Suns, no tuvo suerte en sus inicios, y en sus dos primeras temporadas en la liga sólo disputó 11 partidos como titular. Su traspaso a Dallas Mavericks dio un salto a su carrera, ofreciéndole la oportunidad de jugar más minutos. El Nash más anotador estuvo en Texas, llegando a promediar 17.9 puntos en la 2001/02.
Tras seis temporadas en los Mavericks, vuelve a la que fue su casa para marcar una época en la franquicia. Aquí llegan sus dos MVP consecutivos y junto a Amar'e Stoudemire forma un dúo letal.
Por desgracia, no todas fueron buenas noticias al final de su carrera. Con 38 años decide firmar por Los Ángeles Lakers en un proyecto que, sobre el papel, le daría la oportunidad de conquistar un campeonato. Pero las lesiones se cebaron con él y pasó por Los Ángeles con más pena que gloria, llegando incluso a ser recriminado por los aficionados.

Grant Hill (último partido en la NBA con 40 años y 210 días)
El único rookie capaz de liderar las votaciones para un All-Star. Grant Hill fue uno de los mejores jugadores de su generación. Asiduo al Partido de las Estrellas, solía liderar a sus equipos en varios apartados estadísticos.
Sin embargo, una plaga de lesiones fue deteriorando su espectacular carrera, llegando incluso a estar una temporada completa sin poder jugar (2003/04).
Hill empezó su trayectoria marcando historia en Detroit Pistons, equipo que lo Drafteó en 1994. Allí se convirtió en el primer novato en anotar más de 1.000 puntos en su primer año desde que lo hiciera Isaiah Thomas, y esa temporada ganó el Rookie del Año junto a Jason Kidd.
Tras unos inicios fulgurantes, alcanzó una de las mejores temporadas de su carrera cuando llegó a convertirse en el primer jugador desde Larry Bird en promediar más de 20 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias en una temporada, fue en la 1996/97.
En el año 2000 fue traspasado a Orlando, donde los Magic tenían la esperanza de que, junto a Tracy McGrady, formara una de las mejores parejas de la liga. Pero sus constantes lesiones de tobillo le impidieron jugar prácticamente durante sus tres primeros años, llegando a alcanzar sólo 200 partidos con los de Florida.
Tras cinco temporadas en Phoenix Suns, decide firmar un contrato en julio de 2012 con Los Ángeles Clippers, a la edad de 39 años.
El 1 de junio de 2013, Grant Hill anunció su retirada tras 19 temporadas en la NBA.

Karl Malone (último partido en la NBA con 40 años y 325 días)
Su llegada al Draft desde una pequeña universidad hizo que no destacara mucho para los ojeadores, haciendo que fuera Utah Jazz quien los seleccionara en el puesto número 13. Ahí comenzó el idilio.
Su llegada al equipo supuso un gran paso para la franquicia, y desde los inicios demostró que valió la pena la confianza puesta en él, llegando a promediar 14.9 puntos, 8.9 rebotes y 2.6 asistencias en su año de rookie.
Junto a su pareja de baile, John Sockton, jugó PlayOffs en cada una de las temporadas que estuvo en la liga, aunque no pudo llegar a conseguir el anillo ya que el destino quiso que coincidieran en el tiempo con los Bulls de Michael Jordan.
El segundo máximo anotador de la historia de la NBA jugó su último partido en la Final de la NBA, aunque su llegada a los Lakers para formar a "los cuatro fantásticos" (Payton, O'Neal, Bryant y Malone) no consiguió finalmente su objetivo. En su último año promedió 13.2 puntos y 8.7 rebotes.

Kareem Abdul Jabbar (último partido en la NBA con 42 años y 58 días)
Posiblemente uno de los jugadores más influyentes de la liga tanto por su trayectoria individual como por los títulos obtenidos.
La única persona capaz de hacer a un equipo con dos años de vida en la liga (Milwaukee Bucks) uno de los mejores equipos de la NBA en su año de debut, consiguiendo también ser el segundo máximo anotador de la liga ese año.
Con Bill Russell fuera de los Celtics y Chamberlain en sus últimos años como jugador, Kareem Abdul-Jabbar tomó el relevo como pívot dominante, y de qué manera.
Al año siguiente de aterrizar en Milwaukee ya consiguió el anillo en un equipo en el que también figuraba el base Oscar Robertson. Ser el mejor jugador de la NBA le abrió la posibilidad a otros mercados más grandes, como Los Ángeles.
Con su traspaso a los Lakers, Abdul-Jabbar hizo olvidar a Wilt Chamberlain, que se había retirado dos años antes. En California pasó 14 años donde conoció títulos, formó parte del "showtime" y también fue criticado.
Sus últimos años coincidieron con el apogeo de Magic Johnson, que tomó el relevo como líder del equipo. En sus tres últimas temporadas no consiguió superar los 20 puntos por partido por primera vez en su carrera.
Se retiró tras disputar la Final de la NBA en la temporada 1988/89 frente a Detroit Pistons, que acabó consiguiendo el título.

Robert Parish (último partido en la NBA con 43 años y 254 días)
Es uno de los jugadores que más temporadas ha disputado en la NBA, gracias a que se retiró con 43 años.
"El jefe" como le llamaban por su cara seria al igual que un personaje de la película "Alguien voló sobre el nido del cuco", disputó 22 temporadas en la liga aunque su etapa más gloriosa fue sin duda con Boston Celtics donde formó equipo con cuatro "desconocidos": Larry Bird, Kevin McHale, Dennis Johnson y Danny Ainge.
En sus 14 temporadas en los Celtics conquistó tres anillos.
Tras cumplir cuarenta años decidió finalizar su etapa en Boston y firmar con Charlotte Hornets donde jugó dos temporadas antes de firmar con Chicago Bulls en 1996 para conquistar su cuarto anillo y retirarse.