Este verano, Los Ángeles Lakers tendrán la posibilidad de hacer frente a varias de sus necesidades de futuro, ya sea con la selección de jóvenes talentos en el Draft o con la adquisición de efectivos en la agencia libre. Si bien el objetivo pasa por reforzar prácticamente todas las posiciones de la plantilla, en los despachos de la franquicia angelina preocupa, especialmente, el puesto de alero. En una posición en la que ha destacado en los últimos años la presencia de jugadores de la talla de Trevor Ariza y Metta World Peace, este rol ha sido ocupado por Wesley Johnson durante las últimas dos temporadas, aunque en Los Ángeles buscan un jugador con mayor proyección defensiva.
En el otro lado del país y en una antítesis absoluta a lo vivido en California, los Hawks están disfrutando de la que está siendo la temporada más exitosa en la historia del equipo, alcanzado la primera posición de la Conferencia Este con 60 triunfos y actualmente inmersos en la lucha por acceder a las Finales de Conferencia en Playoffs. Bajo el inconfundible sello de Mike Budenholzer, nombrado Entrenador del Año, en un claro reflejo de sus años en San Antonio a las órdenes de Gregg Popovich, el equipo ha alcanzado un gran nivel colectivo donde los aspectos ofensivos y defensivos trabajan en armonía en la búsqueda del mismo fin, la victoria.
En un quinteto inicial donde prima el trabajo grupal y donde ningún efectivo destaca especialmente sobre los demás, la franquicia oro y púrpura ha puesto sus ojos sobre DeMarre Carroll, especialista defensivo exterior de los Hawks. Según fuentes de Lakers Nation y NBA.com, en Los Ángeles tratarán de hacerse con los servicios del alero este verano.
Carroll concluye contrato este verano y su rendimiento ha sido muy superior a lo reflejado en su contrato. Con apenas 2.4 millones de dólares en nómina esta temporada, el jugador exigirá una mejora económica que los Lakers estarán más preparados para ofrecer a causa de un mayor margen salarial. Además, en Atlanta también tendrán que afrontar la renovación de Paul Millsap, otro de los jugadores que se convertirá en agente libre, y en función de las exigencias de uno y otro se podrán afrontar, o no, ambas renovaciones.
Tras varios años deambulando por la liga con más pena que gloria, Carroll ha alcanzado su mejor versión en unos Hawks donde está firmando los mejores números de su carrera. En regular season, sus promedios alcanzaron los 12.6 puntos y 5.3 rebotes por encuentro, en unos guarismos que han aumentado hasta los 18.9 puntos, 6.5 rebotes y 2.6 asistencias en Playoffs.
Según las mismas fuentes, la franquicia podría ofrecerle un contrato que giraría en torno a los 6-8 millones de dólares por temporada, aunque, a día de hoy, el proyecto deportivo existente en Atlanta es mucho más atractivo del que le pueden ofrecer los Lakers. Todo dependerá de lo bien que se sepan mover en los despachos durante este verano.