En Cleveland están siendo especialmente cautelosos con la recuperación de Kyrie Irving, algo a lo que está ayudando el magnífico inicio de temporada de la franquicia de Ohio.
Los Cavaliers suman ocho victorias consecutivas desde el varapalo sufrido en el partido inaugural ante Chicago y el excelente rendimiento exhibido por Mo Williams ha solventado con creces la ausencia del base, lo que ha permitido al cuerpo médico del equipo a trabajar sin presión y sin adelantar los plazos establecidos para su regreso.
Irving, de 23 años y All-Star en los últimos tres años, promedió 21.7 puntos, 3.2 rebotes y 5.2 asistencias en un total de 81 partidos de temporada regular antes de fracturarse la rótula izquierda en el primer partido de las Finales ante los Warriors tras arrastrar molestias durante todos los Playoffs. Desde entonces, el jugador se ha mantenido apartado de las canchas sin poder participar en ningún entrenamiento completo junto a sus compañeros ni, mucho menos, disputar algún partido.
Antes del inicio de la temporada, los Cavaliers establecieron que Irving no estará disponible hasta enero de 2016, en unos plazos que se ha encargado de ratificar el entrenador David Blatt a lo largo de la semana.
"No vamos a ir con prisas ni tomaremos riesgos innecesarios", confirmó el técnico en unas palabras al Cleveland Plain Dealer. "Iremos día a día en su recuperación y todavía queda mucho camino por recorrer. ¿En cuánto tiempo? No puedo asegurarte exactamente pero seguimos los plazos establecidos por el cuerpo médico."
Mientras tanto, LeBron James y Kevin Love están siendo los encargados de mantener la gran dinámica de resultados que atesora el equipo en estas primeras semanas de competición. Por su parte, la adquisición de Mo Williams se ha convertido en el gran acierto de los despachos en este verano, reforzando la segunda unidad del equipo y ocupando el puesto de Irving en el quinteto inicial con unos promedios de 16.5 puntos y 5.5 asistencias por partido y un PER global de 20.1.