El calvario de las lesiones está azotando con crudeza a un Mike Dunleavy que está viviendo su temporada más dura desde que recaló en la liga en 2002.
El alero de los Bulls, quien se sometió a una operación de espalda a finales del mes de septiembre, tendrá que esperar al menos cuatro semanas más para poder disputar su primer partido del curso, según ha confirmado el propio entrenador Fred Hoiberg.
Las primeras previsiones establecieron un periodo de recuperación de entre ocho y diez semanas que, finalmente, no se ha cumplido.
En el global de su carrera, Dunleavy, de 35 años, presenta un bagaje de más de 900 partidos disputados en cuatro equipos diferentes, en los cuales ha promediado unos números de 11.7 puntos, 4.4 rebotes y 2.3 asistencias por encuentro.