Todavía no han pasado 48 horas desde que por fin conociéramos el destino de Kevin Durant en esta agencia libre. El plato fuerte de los agentrs libres del verano finalmente se ha convertido en uno de los movimientos de la década en la NBA, y sin duda en el más sonado desde la salida de LeBron James desde Cleveland a Miami en 2010 y su posterior regreso en 2014.
Aunque ha recibido la aprobación de no pocos analistas, la felicitación de algunos jugadores y las palabras de apoyo de muchos aficionados tanto de los Thunder como de los Warriors, el MVP de 2014 ha sido muy criticado por su decisión de no seguir en Oklahoma, una situación que con toda seguridad podrían prever sus asesores, lo que nos lleva a imaginar que KD no está prestando demasiada atención a las reacciones de su fichaje; él ha firmado su contrato y se ha aislado, y tras leer lo que estamos leyendo en las redes sociales, ha hecho muy bien.
Su decisión no ha tenido que ser nada fácil, teniendo en cuenta con que desde que llegase a la NBA no conoce otra camiseta que la de los Thunder -con la salvedad de su año de novato en los Seattle Supersonics que se mudaron a Oklahoma- por lo que vamos a analizar los siete puntos que han dificultado su decisión de salir del equipo dónde él era la estrella.
- 1- A sus 27 años solo ha jugado unas Finales, las de 2012. Desde entonces y sin James Harden el proyecto de los Thunder no ha conseguido igualar ese resultado, aunque ha disputado cuatro Finales de Conferencia en 6 años. La sensación de dar marcha atrás o quedarse estancado es palpable.
- 2- Durant tendrá que ganarse el protagonismo en un equipo donde Draymond Green, Klay Thompson y sobretodo Stephen Curry son jugadores muy queridos por los aficionados.
- 3- Ha abandonado su zona de confort, su hogar durante ocho años. Aunque diga que nunca olvidará lo que ha vivido en Oklahoma, el vínculo que le unía a esta ciudad ha desaparecido. Y es hora de construir nuevas relaciones, lo que cuesta bastante tiempo y no menos esfuerzo.
- 4- Tendrá que asumir que no va a seguir luchando por ser el máximo anotador de la liga, y que no será ni la primera ni la segunda opción en ataque. No es fácil para un jugador de su talla acostumbrarse a ello sin frustrarse.
- 5- Es prescindible. Se ha marchado a un equipo que viene de firmar la mejor temporada de la historia, y que puede ganar el anillo sin él.
- 6- Va a cargar con no pocas críticas de muchos aficionados, no solo en Oklahoma. Las reacciones a su partida han trascendido incluso las fronteras del baloncesto.
- 7- Cuando las cosas salgan mal la prensa culpará al nuevo, algo que ha ocurrido tanto con Chris Bosh en Miami Heat como con Kevin Love en Cleveland, Dwight Howard en Houston o también en su día la llegada de Deron Williams, Kevin Garnett y Paul Pierce a Brooklyn Nets.