Tras firmar un contrato de tres años y 70,5 millones de dólares con los Atlanta Hawks, Dwight Howard tiene ante sí la enésima oportunidad de volver a empezar y demostrar a sus críticos y a aquellos que han dejado de creer en él que se equivocan. Ahora está en su ciudad de nacimiento, donde espera que el futuro le sonría más lo que lo hizo durante sus tres últimas temporadas en Houston Rockets, donde nunca llegaría a cumplir las expectativas.
A sus 30 años, Howard cree que todavía puede brillar y ser muy importante para su equipo en la NBA. En declaraciones para Marc Stein, de ESPN, el pívot se mostró esperanzado de volver a empezar de cero en un nuevo equipo; "No deja de ser un nuevo comienzo para mí".
Su última temporada en Houston no ha sido fácil; los rumores de traspaso estuvieron presentes durante buena parte de la misma y las especulaciones sobre que el jugador quería abandonar la franquicia en verano y sobre su supuesta mala relación con James Harden no tardaron en llenar las páginas de los periódicos locales, y lo peor de todo es que la mayoría de ellos eran verdad.
"La gente siempre va a criticarme"
Howard asume que va a seguir recibiendo críticas negativas en su nuevo equipo: "Lo más importante que he aprendido es a que no me afecten. Nunca he sido un jugador que no se preocupa por sus compañeros, y al escuchar lo que dice la gente me doy cuenta de que ese no soy yo"
El pívot hace balance negativo de su paso por Houston, pero no olvida todo lo que aprendió durante su estancia al sureste de Texas; "No terminó de la forma que todos queríamos, pero aprendí mucho. Tuve que soportar muchas decepciones y críticas que no eran ciertas, pero el aprender a soportarlo me ha hecho más fuerte"