Uno de los principales focos a nivel individual esta temporada en la NBA está en ver si Russell Westbrook, base de los Oklahoma City Thunder, es capaz de terminar la campaña promediando un triple-doble. Algo para lo que hasta el mismísimo LeBron James le ve perfectamente capacitado.
Desde luego que lo que dice LeBron James tiene su lógica, ya que Russell Westbrook está siendo el rey del triple-doble esta temporada, hasta el punto de que lleva ahora mismo seis partidos seguidos haciendo uno, y podría batir el récord de nueve partidos consecutivos que está en manos de Wilt Chamberlain. Y por supuesto tampoco podemos obviar que tras 22 partidos está promediando 31 puntos, 11,3 asistencias y 10,9 rebotes.
"Westbrook puede hacerlo, está perfectamente capacitado y lo está demostrando. Es como el Conejito de Duracell, que no se cansa nunca y cuando además tienes esa pasión por el juego, es mucho más factible", ha asegurado LeBron James a la ESPN.
El cuatro veces MVP de la NBA, experto también en lograr triples-dobles (lleva 45 en toda su carrera, el séptimo que más en toda la historia de la NBA), piensa que el actual modelo de juego que se ha impuesto en la NBA beneficia claramente para que un jugador de las características de Russell Westbrook logre esos números con mayor facilidad.
"El juego definitivamente ha cambiado, y se parece mucho al que había en los años 80, cuando los equipos buscaban hacer muchas posesiones y lanzamientos a canasta. Y eso, unido a la capacidad atlética que tiene Westbrook para el rebotes, el gran manejo de balón y visión de juego, y a que va una media de 8 o 9 veces a la línea de tiros libres por partido, hace que sea mucho más factible estar en dígitos de triple-doble", ha analizado LeBron James.
Así que habrá que seguir muy atentos a la evolución de triples-dobles de Russell Westbrook, porque a día de hoy está perfectamente situado para convertirse tras Oscar Robertson en el segundo jugador en la historia en promediar un triple-doble durante una temporada. Y para hacerlo tiene el aval de LeBron James, lo que no son palabras menores.