Un año más, ha habido que esperar al día de Navidad para poder ver el primer reencuentro en temporada regular entre los dos finalistas de los últimos dos cursos en la NBA, y lo cierto es que la victoria que anoche consiguieron in extremis los Cavaliers sobre los Warriors, gracias a una canasta de Kyrie Irving a menos de cuatro segundos para el final, no es un triunfo más para apuntarse en el casillero, ya que significa mucho, mucho, mucho más. Solo hay que ver cómo la celebraron los jugadores de los Cavs sobre el parqué del Quicken Loans Arena.
Ya con el partido bien digerido, hemos sacado cinco conclusiones y reflexiones sobre este primer duelo en la cumbre que queremos compartir con nuestros lectores, a modo de análisis. En un partido que se decidió por un punto es complicado darle más peso a un factor que a otro, así que tenemos para todos.
Los Cavaliers no temen a los Warriors ni con Durant
LeBron James, Kyrie Irving y compañía consiguieron remontar una desventaja de 14 puntos en el último cuarto del partido, y solo lideraron el marcador en el último minuto del encuentro. Una tónica que ya vimos en las últimas Finales. La confianza en sí mismos de un equipo que cada vez se cree más su condición de vigentes campeones puede contra todos los fichajes increíbles que quieran hacer en la bahía de San Francisco. Los Cavs no les tienen miedo y este primer aviso no va a pasar desapercibido. Es inevitable hacerse una pregunta ¿Siguen siendo favoritos los Warriors?
Vuelven los mejores duelos entre LeBron y Durant
Los dos grandes dominadores del último lustro en la NBA vuelven a enfrentarse en condiciones parejas. Ambos jugadores fueron los mejores de sus respectivos equipos y ahora que por fin están en equipos con todas las opciones para ganar anillos de campeón será interesante ver cómo evoluciona su rivalidad individual.
La llegada de Durant a los Warriors ha alterado el ecosistema del equipo californiano y muchos analistas apuntan a que este ya no es el equipo de un Stephen Curry desdibujado por momentos, si no que ahora la cara visible es Kevin Durant.
Los rebotes ofensivos pueden valer campeonatos
Tristan Thompson, Kevin Love y LeBron James son, en ése orden, las tres armas principales de los Cavaliers para atacar el rebote ofensivo. Es muy sencillo; si tu equipo falla lanzamientos y eres capaz de recuperar la posesión del balón, podrás hacer mucho daño a tus rivales. Anoche los Cavs recogieron 18 capturas en ataque, lo que les otortó 17 tantos en segundas oportunidades.
Por otra parte, la mayor arma de los Warriors -los puntos en contrataque- fue ligeramente neutralizada por la buena defensa de los Cavs. Los californianos acabaron el partido con 16 puntos a la contra, 5 menos de lo que promedian esta temporada.
Las pérdidas de balón, talón de Aquiles de los Warriors
Hay que remarcar que los Warriors lanzaron a canasta, en conjunto, con un acierto del 48,1%, mientras que los Cavaliers estuvieron mucho más erráticos, anotando el 38,9% de sus intentos. En este escenario ¿cómo se explica que ganen los Cavaliers? Pues muy sencillo, gracias a los rebotes ofensivos que acabamos de mencionar, y también gracias a las 20 pérdidas de balón que cometieron los californianos, ocho más que sus rivales. Estos dos factores permitieron a los Cavs lanzar a canasta en 95 ocasiones (acertando en 37 de ellas), mientras sus rivales solo pudieron hacerlo en 77, de las que acertaron 37.
Esta rivalidad solo acaba de empezar
Ya se han enfrentado en dos Finales consecutivas, en las que se han repartido los anillos de campeón, pero da la sensación de que los dos conjuntos más en forma de la NBA -que lideran las clasificaciones en ambas conferencias- tienen un gran margen sobre el resto de equipos, que pueden mantenerse varios escalones por debajo. Con la llegada de Durant a los Warriors y el resurgir de Kevin Love en su tercera temporada en Cleveland, ambos conjuntos prometen repartirse también los próximos campeonatos.