Si alguien cree que la decisión de sentar a Kyrie Irving y Kevin Love durante el último cuarto del último partido de los Cleveland Cavaliers ante los Indiana Pacers no salió directamente del entrenador, está completamente equivocado, o al menos esa es la versión de Tyronn Lue, quien ha reivindicado su autoridad después de que algunos periodistas estadounidenses sugiriesen que fue una decisión de LeBron James.
La gran remontada de los Cavs, monopolizada en la segunda parte por un colosal LeBron, tuvo el contrapunto de no contar con Irving ni Love en los 12 últimos minutos. Ninguno de los dos estaba acertado con su lanzamiento a canasta, y Lue decidió sacar a Korver, Deron Williams, Iman Shumpert y Channing Frye para acompañar a King James, fórmula que le dio bastante éxito.
En declaraciones para ESPN, Lue ha reafirmado su autoridad, asegurando que no tiene que pedir permiso a nadie -ni a LeBron ni a los dos All-Stars- para sentar a Irving o Love durante todo el último cuarto, una decisión arriesgada que sin duda hubiera levantado un gran debate si llegan a perder el partido.
Lue reconoció que aunque no les pidió permiso, habló con ellos por separado para decirles que no iban a jugar más cuando les sentó al final del tercer periodo.
"No se trata de Kyrie o Kevin, se trata de lo bien que jugaron D-Will, Channing y Korver. Estaban haciéndolo muy bien y decidí dejarles en la cancha. Eso lo entienden Love e Irving. Necesitábamos a los jugadores que salieron y ganaron el partido".
Este domingo desde las 19:00, hora española, tendremos el cuarto partido de la serie entre Pacers y Cavs, en el que los de Cleveland pueden sellar su pase a semifinales de conferencia.