El núcleo de los Celtics del anillo de 2008 habla sin rodeos sobre la traición de Ray Allen

La plantilla de los últimos Celtics campeones sigue molesta con el escolta ya retirado por su marcha, sin previo aviso, a los Miami Heat.

Pierce, Allen (tachado), Garnett, Perkins y Rondo
Pierce, Allen (tachado), Garnett, Perkins y Rondo

Julio de 2012; contra todo pronóstico, Ray Allen decide ignorar la oferta de renovación que le habían puesto los Boston Celtics sobre la mesa (de más de 7 millones de dólares) para aceptar la que le habían hecho los Miami Heat de LeBron, Wade y Bosh, por menos de la mitad (3 millones) para buscar un segundo anillo de campeón en el final de su carrera NBA. Los de South Beach se habían erigido, sobretodo de puertas adentro, como el enemigo a batir, ya que les habían hecho morder el polvo en Playoffs en 2011 y 2012. Y Allen se fue sin avisar.

Casi cinco años después la herida sigue sin cicatrizar, al menos para el núcleo duro de aquella plantilla, que según su propio testimonio habían creado y desarrollado un vínculo entre ellos que creían indestructible, por encima de tentaciones como la que se le presentaron al máximo triplista de la historia.

Kevin Garnett recibió en su programa KG's Area 21 a casi todos los integrantes de aquella plantilla que se proclamó campeona en 2008; El recientemente retirado Paul Pierce, Rajon Rondo, Glenn Davis -quien lleva dos años sin jugar- y Kendrick Perkins -retirado la pasada temporada- estuvieron hablando sobre el controvertido tema, casi tabú hasta hace unos meses, de la salida de Ray Allen, quien por supuesto no acudió porque tampoco se le había invitado.

Las heridas siguen cicatrizar, aunque Perkins crea que el tiempo curará las diferencias entre los pesos pesados de aquel vestuario y el escolta de 41 años.

El propio Rajon Rondo, que no había mostrado mala sangre contra su ex compañero, no perdió la oportunidad de lanzarle un dardo envenenado cuando le preguntaron qué opinaba del anuncio de la retirada de Allen:

"Creí que ya se había retirado hace dos años"

Para Garnett o Pierce la situación no tiene marcha atrás y continúan pensando igual que hace cinco años; "Para nosotros era mucho más que baloncesto. Muchos nos preguntan ahora qué dónde está Ray en nuestras reuniones. No pueden entender que para nosotros esto no eran negocios, sino la vida real. Si somos honestos, creíamos que estaba comprometido con nosotros, creíamos que era leal".

Lo que no pueden cambiar Garnett, Pierce, Rondo o el propio Allen es que el 20 de los Celtics nunca desaparecerá de la foto del último campeonato que ha conseguido la franquicia más laureada de la historia de la liga, por mucho que se empeñen.

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