Dwight Howard nunca ha sido conocido precisamente por tener una buena muñeca a la hora de lanzar a canasta cuando está abierto. Solo hay que echar un ojo a sus porcentajes de acierto con su tiro libre (0.566 en su carrera) para hacerse una idea de la poca amenaza que supone dejarle en el perímetro sin defensor.
Sin embargo, eso puede cambiar a partir de ahora, o al menos esa es la idea que el pívot de 31 años está vendiendo en sus últimas intervenciones delante de los periodistas.
Este martes, Howard pasó por el programa de Rachel Nichols en la ESPN y desveló que había estado trabajando estas últimas semanas en su lanzamiento de tres puntos, aunque no dijo que haya empezado a ver resultados palpables de su entrenamiento. Hay que adaptarse a los nuevos tiempos en la NBA, y eso incluye suponer una amenaza desde el perímtro.
"He estado trabajando en ello para añadir algo de variedad a mi juego. Va a ser raro que la gente me vea lanzando en suspensión porque normalmente estoy peleando en la pintura"
Howard solo ha anotado cinco de sus 56 intentos de triple desde que debutase en la NBA hace 13 años. La mayoría de esos intentos han sido lanzmientos desesperados cuando se acababa el cuarto, y alguna vez le ha entrado alguno. Lo cierto es que a punto de entrar en los 32 años y en un cierto declive físico, el pívot de los Hawks ya no es uno de los jugadores más dominantes en la pintura y tiene que buscar la forma de seguir siendo útil si quiere rentabilizar su carrera unos cuantos años más.