Poco a poco se van conociendo detalles del workout que Lonzo Ball realizó la semana pasada con Los Angeles Lakers de cara a ser elegido con el número 2 del Draft 2017. Como ya dijimos el base no acabó de convencer a los responsables angelinos, y en parte fue porque se encontraba fuera de forma.
En el entrenamiento privado Lonzo Ball dejó buenas sensaciones respecto a su visión y dirección de juego e incluso respecto a su liderazgo. Pero por contra su estado físico fue lo que hizo saltar la alarma de los responsables de Los Angeles Lakers y crear aún más dudas de cara a su elección en la ceremonia del Draft 2017 del próximo 22 de junio.
Tras el entrenamiento privado del pasado miércoles Lonzo Ball atendió a los periodistas presentes, y admitió estar cansado por la dureza de los ejercicios realizados. Pero según parece ahora que se conoce esta infromación, es que el problema no fue tanto la dureza de los ejercicios si no el estado de forma en el que se presentó el ex base de UCLA a esta cita.
El caso está en que a cada día que pasa crecen las dudas de que hacer con el número 2 del Draft por parte de Los Angeles Lakers. Además del nombre de Lonzo Ball se manejan también los de Markelle Fultz (piensan que hay opciones de que no sea el elegido por Boston Celtics), Josh Jackson, De´Aaron Fox o Jayson Tatum.
De hecho desde Estados Unidos se empieza a advertir otra opción y es que Los Angeles Lakers busquen traspasar el número 2 a cambio de una elección algo más baja de este Draft y de un jugador interesante. Si esta opción cristaliza, equipos como Sacramento Kings, Orlando Magic o New York Knicks parecen ser buenos candidatos.