Los Cleveland Cavaliers no tienen ninguna urgencia en traspasar a Kyrie Irving, quien ya hace varias semanas que pidió salir del equipo para liderar una franquicia y no seguir jugando a la sombra de LeBron James. El base de 25 años tiene dos años de contrato por delante, lo que le da a su equipo una posición favorable para negociar por él, asegurándose de que la oferta que acepten sea satisfactoria.
Según ha desvelado Basketball Insiders gracias a una fuente dentro de los Cavs, en Ohio saben que tienen la sartén por el mango y si no llega ninguna oferta lo suficientemente interesante Irving seguirá jugando en Cleveland aunque le pese, ya que a su contrato en vigencia le quedan dos años por delante más otro que sería opcional para el jugador -y al que renunciará casi con toda probabilidad esté en el equipo que esté-.
Los Cavs renuncian a dar completamente por perdido al cuatro veces All-Star, aunque son conscientes de que el jugador ha meditado su decisión lo suficiente como para que no haya vuelta atrás.
No obstante, los Phoenix Suns siguen siendo favoritos para conseguir el traspaso de Irving, aunque en Arizona no quieren desprenderse de su apuesta en el último Draft, Josh Jackson, que ha sido junto a Eric Bledsoe lo que han pedido a cambio desde el Quicken Loans Arena. Los Minnesota Timberwolves también siguen muy de cerca la situación de Irving, y podrían estar ofreciendo a Andrew Wiggins a cambio, al que hace tres años consiguieron precisamente con el traspaso de Kevin Love a los Cavs.