Los Chicago Bulls no pudieron conseguir la victoria en Toronto ante los Raptors, pero se quedaron muy cerca gracias en parte a Bobby Portis, que jugaba su primer partido de la temporada después cumplir la sanción de ocho partidos que le impusieron en su equipo por agredir a Nikola Mirotic, al que rompió la mandíbula y provocó una conmoción cerebral con dos puñetazos durante un entrenamiento.
El ala-pívot de 22 años lideró a su equipo en ataque sumando 21 puntos, 13 rebotes y 4 asistencias en tan solo 24 minutos sobre la cancha.
Como ya dijimos, Mirotic no está dispuesto a perdonarle y aceptaría de buena gana un traspaso si los Bulls quieren seguir contando con su agresor, quien pidió disculpas tanto a sus compañeros como a los aficionados tras conocerse el lamentable suceso.