Una de las grandes noticias que están teniendo los aficionados de Charlotte Hornets en este inicio de temporada de la NBA es el espectacular nivel de su jugador estrella, Kemba Walker. El base es uno de los jugadores actualmente más infravalorados de la liga, y está haciendo unos números en los que a finales de fase regular harían que optase al MVP.
Su última actuación (en la victoria de esta pasada noche por 106-135 contra Chicago Bulls) finalizó con 30 puntos, 6 rebotes, 7 asistencias, 11/18 en TC (61.1%), 5/10 en T3 (50%) y 3/3 en TL (100%). Otros jugadores como el veterano Tony Parker (18 puntos, 8 asistencias y 1 robo) o el rookie Miles Bridges (15 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias) fueron también de gran ayuda.
Tras más de una semana de competición, Kemba Walker está situado en el puesto 4 de jugadores con más puntos por partido con 30.8. Solo por delante de él están Damian Lillard, con 31.8, Stephen Curry, con 33.7, y Blake Griffin, con 33.8 puntos. Además es el segundo jugador de la liga con más puntos anotados (185), ya que el primero es el propio Curry (2020).
HIGHLIGHTS: @KembaWalker's 30-point performance in tonight's 135-106 victory over the Bulls --#Hornets30 @HornetsOnFSSE pic.twitter.com/2PbogWZ4c3
— Charlotte Hornets (@hornets) 27 de octubre de 2018
Nadie puede dudar de la capacidad de liderazgo que está teniendo Walker en este inicio. Hoy volverán a jugar de nuevo, y en una de las canchas más difíciles de la liga. Visitarán el Wells Fargo Center de Philadelphia 76ers.
Si existe un momento en el que se pueda ganar a estos Sixers es ahora. Las sensaciones de los de Brett Brown no son buenas. Llevan un récord negativo con 2 victorias y 3 derrotas y parece que su defensa en los partidos es inexistente.