Más de 20 partidos ha tardado DeAndre Ayton en regresar con los Phoenix Suns, pero la franquicia ya le tiene a su disposición para jugar tras la sanción (por usar un diurético que infringe las normas antidopaje). El que fuese pick número '1' del Draft de 2018 llega a un equipo que parecía que atravesaría otra temporada más por el desierto, aunque el gran desempeño que están protagonizando jugadores como Kelly Oubre, Dario Saric, Cameron Johnson, el líder indiscutible Devin Booker y Ricky Rubio han hecho que no se acuerden prácticamente de él.
Aun así, el pívot está de vuelta tras 25 encuentros de sanción y puede aportar a los de Monty Williams lo necesario para ser un equipo de 'playoffs'. Actualmente, la franquicia está en noveno lugar en la dura Conferencia Oeste y el regreso de Ayton puede darles dos de las cosas que tanto necesitan: solidez en defensa y trabajo en la pintura.
La progresión de Frank Kaminsky ha tapado ausencia gracias a su desempeño físico y a su buena toma de decisiones, pero si el técnico consigue mantenerle, puede añadir la buena muñeca de DeAndre y su dominio de la bola para los momentos más difíciles de partido, que serían de gran ayuda para no perder duelos como el pasado ante Portland Trail Blazers.
"Le da al equipo una amenaza diferente. Es un gran arma que nos permite también atacar por alto a los rivales, su fuerza es increíble y siempre acaba cogiendo el balón para anotar. Estoy muy emocionado por su regreso", comentó Devin Booker tras el encuentro disputado ante los de Oregon.
El pívot regresará en el partido ante Los Angeles Clippers, sin duda una gran prueba de fuego y que puede suponer el inicio de una serie de partidos en la que los Suns comprueben si la vida puede llegar a ser mejor sin él, aunque el papel y las sensaciones respaldan que es un activo vital para el objetivo de los de Phoenix.