La pandemia del coronavirus está afectando al mundo entero y el deporte profesional no iba a ser menos. La NBA es una de las ligas más perjudicadas por la imposibilidad de que haya público en los estadios y los equipos buscan fórmulas para el golpe a su economía sea lo menos duro posible.
El caso de los Golden State Warriors es el más complicado. Sus jugadores tienen los sueldos más altos de toda la Liga y ni siquiera van a jugar en la burbuja de Orlando, por lo que el dinero que van a recibir los equipos que pelearan por el anillo no entrará en sus arcas.
Según algunos informes, el propietario Joe Lacob puede haber encontrado una manera de ayudar a mitigar el desastre financiero que podría suponer el coronavirus para los Warriors. Lacob ha informado a los otros propietarios de las franquicias de la NBA que es posible que llegue a un acuerdo con Goldman Sachs, con el que recaudaría hasta 250 millones de dólares, lo que ayudaría enormemente a los gastos que tiene el equipo de “la Bahía”, según informó Brian Windhorst de ESPN.
With likely league’s highest payroll next season & their cash cow arena shut indefinitely, Warriors have quietly found a deal to raise $250 million to keep going. Other teams are already looking for money too: https://t.co/roCyjcDuvW
— Brian Windhorst (@WindhorstESPN) July 27, 2020
Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green y Andre Wiggins, cuatro de sus titulares para la próxima temporada si el exjugador de los Timberwolves no se mueve de los Warriors, tienen un salario anual mínimo de 22 millones de dólares. Además, la excepción de 17.2 millones de la venta
de Igouadala con la que también cuentan supone una cantidad enorme de dinero que tienen apalabrado para la 2020-21, por lo que este acuerdo sería una noticia excelente.
Una parte importante del presupuesto son las entradas del Chase Center
En sus informes de principio de temporada, la NBA aseguró que hasta el 40% del presupuesto total de los equipos se generaba por las entradas de los estadios. Por lo tanto, el cálculo es sencillo: no jugar con público supone que las franquicias no ingresan la mitad del presupuesto que tenían apalabrado para este periodo.
Sin embargo, en el caso de los Warriors, el golpe económico es todavía mayor. Las entradas del Chase Center suponen hasta un 80% de los ingresos del equipo de San Francisco y por un encuentro en su pabellón pueden ganar hasta 5 millones de dólares. En otros casos, los ingresos ascienden a una media de entre 1 y 2 millones de dólares, una diferencia abismal.
Lo bueno para Joe Lacob es que el trabajo que sus jugadores han hecho en la cancha este último lustro ha supuesto que las marcas más importantes luchen por poner publicidad en su camiseta. Esto supone que tienen mucha más capacidad que otros conjuntos para recaudar dinero, lo que ayuda a no tener que intercambiar jugadores, algo que si tendrían que hacer otros equipos si tuvieran que enfrentarse a estos sueldos.
La manera de llevar la franquicia de Lacob ha supuesto una cantidad significativa de elogios, durante todos estos años. Muchas franquicias han tenido que despedir empleados, algo que el propietario de los Warriors no ha hecho e incluso tiene la intención de invertir en tecnología para que sus aficionados puedan regresar lo antes posible al Chase Center de forma segura. Una gestión ejemplar.