Lebron James lleva 36 días sin competir en la NBA, para desgracia de Los Angeles Lakers y desesperación propia. Desde el momento en que aquel fatídico 20 de marzo contra Atlanta Hawks se echó al suelo dolorido, daba la sensación de que la lesión era grave, pero las consecuencias de la misma están siendo muy duras para su equipo y lo peor de todo es que no hay fecha aún para su retorno. La otra gran lesión del 23 de los angelinos fue en la 2018/19, cuando estuvo 35 días fuera de las canchas, tal y como desvela Hoopshype. Sus otras ausencias están lejos de esos registros y son solo de 16, 13 y 11 días, en distintas temporadas. No será fácil para un jugador de 36 años regresar tras una lesión tan larga y tendrá que hacer a las puertas de los playoffs y con un equipo que no estará entre los mejores de la Conferencia Oeste.