Cuando un proyecto deportivo parece absolutamente anclado en un terreno de nadie, se corre el peligro de que todas las esperanzas se diluyan si no se hacen movimientos ambiciosos. A eso se enfrenta New Orleans Pelicans, consciente de que ha de moverse de forma notable antes de que se cierre el plazo de fichajes. Es por ello por lo que se han desatado los rumores NBA en torno a decisiones ambiciosas de un equipo que sigue sin contar con Zion con regularidad y que parece despojado de todo objetivo competitivo a corto plazo. El grupo de jugadores actual no ha demostrado tener la capacidad de secundar a una gran estrella en su camino a la gloria, por lo que están dispuestos a sacrificar algunas piezas con tal de explorar el fichaje de un gran jugador, tal y como indica Hoopshype.
A su favor está que cuentan con un amplio margen salarial para hacer movimientos, pero en oposición, se encuentra el factor de que será complejo atraer una gran estrella a un proyecto que sigue sin despegar. Hay dos jugadores a los que se ha colgado el cartel de transferibles, como son Jaxson Hayes y Nickeil Alexander-Walker, mientras que dos jugadores de rango superior y muy buena imagen en la liga también podrían ejercer como llave para un traspaso, como son Tomas Satoransky y Josh Hart. Precisamente la disponibilidad a desprenderse de dos hombres de equipo con un rol importante desde el banquillo es lo que les podría acercar a un fichaje de relumbrón.
Josh Hart puede ser clave para la llegada de CJ McCollum
Hay dos nombres sobre la mesa que gustan mucho a la gerencia de New Orleans Pelicans y por los que están dispuestos a hacer un esfuerzo: Harrison Barnes y CJ McCollum. Hay una gran competencia por ambos, pero están convencidos de poder atraer de alguno de ellos, incrementando así de forma notable la competitividad de la plantilla. Además de esa baza, cuenta con una exención comercial de 17$ millones, lo cual les permitiría enfrascarse en la puja por un jugador de rango medio y que podría darles un notable salto cualitativo, como Roberto Covington, Marcus Morris o Josh Richardson. En definitiva, muchas opciones y necesidad de que alguna de ellas cuaje.