Tras 300 días sin hacerlo por voluntad propia, ya que no quiso vacunarse, Kyrie Irving ha regresado al Barclays Center una vez que las autoridades de Nueva York le han dado permiso para hacerlo. Venía de salirse en los últimos duelos, pero ayer no pudo celebrar su esperado retorno a casa con triunfo, ya que Charlotte Hornets asaltó la cancha de Brooklyn Nets y acabó llevándose la victoria por 119-110 y de paso adelantándoles en la clasificación de la Conferencia Este y relegándoles a la novena plaza.
El jugador tildó el momento de su regreso de 'histórico': "Solo estaba tratando de poner los pies en la tierra lo más posible hoy. solo prepárate para la cálida recepción de muchos de los seguidores de la organización. Así que no daba por sentado lo que sucedió esta noche; fue histórico. Estoy agradecido de haber recibido un oportunidad de estar ahí fuera con mis hermanos y dejarlo todo ahí fuera".
Como no podía ser de otra forma, el discurso de Irving fue más allá del baloncesto, en claro alegato defensor de las personas que, cómo él, han decidido no vacunarse: "Esta noche, mi presencia fue más grande que el partido de baloncesto. Estaba representando a muchas personas que están en una situación similar a la mía. Y ahora que puedo jugar, creo que deberíamos estar abiertos para todos".
Lo deportivo
En lo puramente deportivo, el regreso de Irving no pudo ser celebrado con victoria por unos Nets con demasiadas bajas y con demasiadas lagunas a nivel defensivo a día de hoy. Tienen al mejor anotador de la competición, Kevin Durant, y a otro jugador top 10 en ese apartado, Kyrie Irving. No sabemos si con eso les va a dar para competir en playoffs. A KD se le nota reventado. Tiene que hacer de todo cada noche en ataque y en defensa. Veremos si Ben Simmons puede acabar jugando, les vendría a las mil maravillas un jugador defensivo en postemporada.