Los Angeles Lakers siguen buscando la fórmula de conseguir una superestrella más. Russell Westbrook termina contrato a final de temporada y quieren un sustituto de garantías. Parece que no renovarán al MVP de 2017 y Bradley Beal podría ser la opción. Los Washington Wizards están en una situación complicada, al igual que los californianos. El escolta lleva 10 años en la franquicia de la capital sin haber alcanzado siquiera las Finales de Conferencia. Otra cosa será encontrar la forma de convencerlos.
Por otra parte, LeBron James está pidiendo a gritos mejor compañía. Está rindiendo a un nivel espectacular individualmente hablando, con 38 años y 20 temporadas en la NBA, pero no consigue ganar partidos solo y eso le está pasando factura psicológicamente. Es un ganador nato, siempre lo ha sido desde que era un crío. Pero no quiere salir de Los Ángeles por una razón principalmente, la familia está asentada, sus hijos están a gusto y no quiere volver a cambiarlos de vida ahora que son adolescentes y tienen sus amistades y demás. También es porque se encuentra en una ciudad cómoda, grande y de la que ya se siente parte.
James Harden tiene confundidos a los ejecutivos
Hace unos días, salió el rumor que James Harden quería volver a los Houston Rockets. Él mismo se encargó de desmentirlo. Ahora, los dirigentes de los demás equipos no saben muy bien lo que quiere hacer el jugador. Lo que sí parece seguro es que el californiano quiere firmar contratos cortos, de 1+1, para asegurar su futuro.