Victor Wembanyama ya no es solo el futuro de la NBA. Empieza a parecerse seriamente a su presente más dominante. En una noche de máxima presión, agotado físicamente y golpeado tras una batalla constante contra la dureza de Minnesota, la estrella de los San Antonio Spurs recurrió a las enseñanzas de una leyenda: Hakeem Olajuwon. Y el resultado fue devastador.
Wembanyama firmó una actuación monumental en la victoria por 115-108 ante los Minnesota Timberwolves para colocar el 2-1 en las semifinales de la Conferencia Oeste. El francés terminó con 39 puntos, 15 rebotes y cinco tapones, entrando en un club reservado para gigantes históricos. Desde que los tapones son estadística oficial, solo Olajuwon, Shaquille O'Neal y Kareem Abdul-Jabbar habían logrado un partido de playoffs con al menos 35 puntos, 15 rebotes y cinco tapones.
“Está bien que me mencionen junto a esos gigantes”, confesó Wembanyama. “Tuve que recurrir a algunas cosas que Hakeem me enseñó en el último cuarto”.
Y vaya si las utilizó. Con el encuentro completamente abierto, el francés destrozó a la defensa de Minnesota en los minutos decisivos. Primero clavó un triple desde más de siete metros tras asistencia de Devin Vassell para colocar el 109-103. Poco antes, había castigado a Rudy Gobert con un espectacular fadeaway girándose sobre sí mismo, un movimiento marca registrada de Olajuwon.
“Especialmente ese giro con fadeaway sobre Rudy”, reconoció Wembanyama al ser preguntado por las enseñanzas de su mentor.
La actuación tuvo todavía más valor por el escenario. Minneapolis se había convertido en una pesadilla para el francés. Había perdido sus cuatro visitas anteriores al Target Center y los Spurs no ganaban allí desde octubre de 2022. Pero esta vez fue diferente. Wembanyama dominó cada rincón de la pista.
Lanzó un espectacular 72,2% en tiros de campo, metió 3 de sus 5 triples, sumó un robo y perdió solo un balón. Además, se convirtió en el primer jugador desde LeBron James en 2012 en registrar al menos 35 puntos y 15 rebotes con un 70% de acierto en playoffs.
“Impuso totalmente su presencia en el partido”, explicó el técnico interino de San Antonio, Mitch Johnson. “Dominó la pintura y el aro en ambos lados de la pista. Cuando hace eso, todo se abre para él y para sus compañeros”.
Minnesota reaccionó después de un inicio terrorífico. Los Spurs arrancaron con un parcial de 14-1 mientras los Timberwolves fallaban sus primeros once tiros. Pero Anthony Edwards sostuvo a los locales con 32 puntos, incluyendo un espectacular triple sobre la bocina para cerrar el primer cuarto. Aun así, la noche pertenecía a Wembanyama.
El francés anotó sobre todos los defensores de la rotación de Minnesota y, atrás, convirtió la zona en territorio prohibido. Los Timberwolves solo metieron 4 de los 21 lanzamientos que intentaron cuando él fue el principal defensor.
Wembanyama comienza a sabrer dominar los playoffs
Pero más allá de los números, la sensación fue otra: la de un jugador empezando a entender cómo dominar partidos de playoffs.
“Fue más una cuestión de mantener el barco a flote”, explicó Wembanyama. “No necesitábamos hacer cosas increíbles, sino evitar errores. Son situaciones que todavía no había vivido mucho, pero sé que esto es lo que pasa en playoffs”.
San Antonio, liderado por un Wembanyama cada vez más imparable, ya manda en la serie. Y la NBA empieza a descubrir algo inquietante para el resto de la liga: el alumno de Olajuwon aprende demasiado rápido.