Las ventanas de oportunidades en la NBA han de ser aprovechadas porque son escasas y muy difíciles de obtener. Cleveland Cavaliers no ha podido hacerlo este año, tirando al traste en los aciagos playoffs un curso regular sobresaliente. Los de Ohio basaron parte de su éxito en dos jugadores de rotación que lo tendrán difícil para continuar.
Para construir un equipo ganador no solo se necesita un quinteto titular muy equilibrado y con estrellas diferenciales, sino también jugadores de rol que, cobrando poco, sean capaces de ofrecer un rendimiento superlativo. Es lo que ha encontrado Cleveland Cavaliers esta temporada con Ty Jerome y Sam Merrill, dos hombres que aportaron mucho más de lo que sus salarios podrían indicar. Ambos serán Agentes Libres y recibirán una tremenda atención de muchos equipos, dispuestos a pagar un dinero al que los de Ohio no podrían llegar.
Se abre paso la desesperación en unos Cleveland Cavaliers que están tratando de convencer a ambos jugadores, y en especial a Ty Jerome, de que renuncia a algo de dinero con tal de continuar en el equipo, prometiéndole un ecosistema propicio para su baloncesto y que beneficiaría su consolidación como un jugador de referencia. Será interesante comprobar si alguno de los dos jugadores transige con esto y percibe la permanencia en Ohio como una gran oportunidad para su carrera, que merezca la pena por renunciar a dinero.