Trey Liles va a llegar al Real Madrid procedente de una etapa consolidada en la NBA que lo convierte en un refuerzo de primer nivel para el equipo de Sergio Scariolo de cara a la temporada 2025/26. Tras perder a muchas opciones de la mejor liga del mundo, los blancos parece que por fin aciertan ahora.
Durante las últimas cuatro campañas fue una pieza importante en la rotación de Sacramento Kings, donde se asentó tras su llegada en el cierre del curso 2021/22. Su rendimiento en la temporada 2022/23 le permitió firmar un contrato de dos años y 16 millones de dólares, prueba de la confianza de la franquicia en su papel como ala-pívot de garantías desde el banquillo.
En sus dos últimas temporadas en la NBA disputó 127 partidos con unos promedios de 6,9 puntos y 4,5 rebotes, destacando por su versatilidad ofensiva y capacidad para abrir el campo gracias a su amenaza exterior (43% en tiros de campo y 36% en triples). Además, su experiencia le permitió asumir minutos como pívot en quintetos de “small-ball”, aportando soluciones tácticas muy valoradas en la liga.
Con más de 220 encuentros jugados con Sacramento —más que en ningún otro equipo de su trayectoria de diez años en la NBA— Liles encontró allí continuidad y regularidad, convirtiéndose en un jugador fiable y con capacidad para rendir en momentos exigentes.
Su llegada al Real Madrid supone añadir a la plantilla un perfil interior moderno: físico, con buena mano desde el perímetro y experiencia contrastada en la élite. Un refuerzo que encaja en la filosofía de Sergio Scariolo y que eleva las aspiraciones del conjunto blanco en todas las competiciones de la próxima campaña