La selección española de baloncesto dijo adiós al Eurobasket 2025 en la fase de grupos, un desenlace que marcó la eliminación de España en primera ronda por primera vez en la historia del torneo. La derrota ante Grecia por 90-86, en la última jornada de la fase de grupos, dejó a los españoles sin opciones de acceder a los octavos de final, a pesar de que todo dependía de un triunfo ante los helenos tras la derrota de Georgia ante Bosnia.
La eliminación fue un golpe duro para un equipo que esperaba mucho más, pero también para el técnico Sergio Scariolo, que vivió ese partido como su despedida del banquillo nacional. Tras el encuentro, Scariolo ofreció unas emotivas declaraciones en las que, a pesar de la tristeza por el resultado, destacó la evolución y el esfuerzo de sus jugadores. “Nadie sueña con perder su último partido, me habría gustado ganar, pero no puedo estar más orgulloso del esfuerzo de mis jugadores”, reconoció el entrenador.
Para Scariolo, el partido ante Grecia fue una oportunidad para ver a nuevos talentos brillar, como reflejó al mencionar que el equipo terminó el encuentro con dos jugadores de 19 años, quienes se ganaron su lugar en la pista. “He jugado con ellos porque creía que para ganar el partido, me sentía cómodo jugando con ellos. No para ganar experiencia”, explicó Scariolo, dejando claro su enfoque competitivo, aunque reconociendo el valor de dar minutos a jóvenes promesas.
La despedida de Scariolo marca el fin de una etapa dorada para la selección española. Desde su llegada en 2009, el técnico italiano ha guiado a España hacia un palmarés impresionante: dos oros europeos (2009, 2011), un oro mundial (2019) y varias medallas olímpicas, entre otras conquistas. Sin embargo, su despedida no fue ni mucho menos la que él hubiera imaginado.
El legado de Scariolo
Con voz serena pero con una evidente carga emocional, Scariolo comparó su salida con una relación que llega a su fin, pero sin resentimiento. “Cualquier historia de amor llega a su fin. Es como cuando una pareja se divorcia pero siguen encontrándose y tienen hijos en común. Tenemos muchos hijos en este equipo, que he cuidado durante muchos años y me ha encantado ver crecer", comentó el entrenador, destacando la relación especial que ha formado con los jugadores a lo largo de los años.
A pesar del dolor por no haber podido alcanzar un resultado que reflejara todo el esfuerzo invertido, Scariolo no dejó de ser optimista sobre el futuro del baloncesto español. “Cuando me hice cargo del equipo todo el mundo me decía que era muy difícil mejorar lo conseguido, y seguro que le dirán lo mismo al que venga ahora. Hay que mirar el futuro con optimismo”, aseguró. Para él, los jóvenes talentos de esta generación seguirán creciendo, y será una alegría ver cómo se desarrollan en los próximos años.

Scariolo también quiso hacer una reflexión sobre los detalles que marcaron la eliminación, como los errores en momentos cruciales del partido ante Grecia, pero sin arrepentirse. “Hemos tenido poco premio por el esfuerzo que hemos hecho, pero si no hemos ganado ha sido porque hemos cometido errores en momentos clave. Ese rebote que cogiéndolo estaríamos en Riga, algún error más de la cuenta en los últimos cuatro minutos de hoy… Pero no puedes quedarte con eso”, afirmó.
A pesar de la eliminación, el técnico sigue siendo un apasionado del baloncesto y no dejó de seguir los partidos del Eurobasket. “Varios miembros del cuerpo técnico miraron el Serbia – Turquía y se preguntaban ‘¿Qué deporte es este?’. Voy a seguir mirando, como cualquier aficionado al baloncesto”, comentó, dejando claro que su amor por el deporte seguirá intacto.
Con su adiós, Scariolo cierra un ciclo impresionante en la historia del baloncesto español, pero su legado perdurará gracias a sus títulos y al impacto que ha tenido en la evolución de los jugadores que pasaron por sus manos. España se despide de un ciclo dorado, pero el futuro sigue prometiendo grandes momentos para una generación que, con la enseñanza de su maestro, continuará luchando por más logros.