La derrota de los Los Angeles Lakers por 119-96 ante Houston Rockets en Navidad no solo extendió su racha negativa a tres partidos consecutivos, sino que también volvió a poner sobre la mesa problemas que el vestuario ya reconoce como recurrentes. Entre quienes ofrecieron una lectura sincera de la situación estuvo Jarred Vanderbilt, quien no dudó en admitir que lo que se ve hoy no es algo nuevo para el equipo.
Mientras el entrenador JJ Redick mostró públicamente su frustración por la falta de esfuerzo y ejecución, Vanderbilt coincidió en que estos defectos llevan tiempo presentes y que las buenas actuaciones al inicio de la temporada simplemente ayudaron a ocultarlos.
“Hemos tenido alineaciones diferentes, no hemos tenido a todos nuestros jugadores juntos. Y ha sido una tendencia incluso cuando ganábamos”, señaló Vanderbilt, destacando que los triunfos iniciales maquillaron problemas evidentes.
“Obviamente, las victorias eclipsan muchas cosas, pero ha sido prácticamente igual durante todo el año en cuanto a cómo terminamos y perdemos los partidos... ha sido una tendencia durante todo el año... solo que se ha acentuado un poco más ahora que hemos perdido un par de partidos”.
Dentro del propio partido ante Houston, Vanderbilt volvió a aportar energía y presencia defensiva, algo que se notó desde su ingreso en la rotación. Fue uno de los pocos aspectos positivos del encuentro para los Lakers, terminando como el mejor del equipo en diferencial +/-, con +5 en 26 minutos, además de rendir tanto atrás como adelante, incluso abriendo el perímetro al encestar sus primeros tres triples intentados.

Las temporadas son muy largas
Sin embargo, para el alero, su aporte individual no basta si el resto del grupo no acompaña con la misma intensidad. Insistió en que el problema no pasa únicamente por estrategia o esquemas, sino por compromiso colectivo.
“Es parte de la temporada. Ganarás partidos, tendrás rachas de victorias y de derrotas. Solo tenemos que descubrir quiénes somos como equipo”, expresó.
“Estamos atravesando adversidades, la clave está en cómo respondemos. Básicamente, tenemos las respuestas. Solo hay que jugar duro, jugar físico, volver a la transición. Sabemos lo que tenemos que hacer, así que en este momento solo tenemos que hacerlo. Simplemente sentirnos orgullosos, especialmente en ese lado de la cancha”.
Mientras Los Ángeles intenta recomponerse de este tramo complicado, la voz de Vanderbilt resume la realidad del equipo: los problemas no sorprenden, se conocen desde hace tiempo; ahora queda ver cómo responden.