La peor de las noticias imaginables para un rookie de la NBA es la que le toca vivir en sus propias carnes a Killian Hayes. El talentoso base francés que estaba cuajando buenas actuaciones con Detroit Pistons, estará fuera de las canchas entre cuatro y seis semanas por una lesión que suele generar problemas a largo plazo y que, apareciendo en algo tan joven, no es un buen augurio para nada. Desgarro en una cadera es lo que sufre Hayes, que tendrá que afrontar un exigente proceso de rehabilitación para poder retornar en plena forma y cuanto antes, tal y como indica SportsYahoo. Esto podría hacer que Derrick Rose amplíe aún más sus minutos en la cancha.