Gracias a los intrépidos reporteros de TMZ Sports durante la madrugada del pasado viernes de este fin de semana hemos podido ver un vídeo en el que mientras Kevin Durant abandonaba un local nocturno en Los Ángeles, se le caía un bote con algo que podría ser marihuana terapéutica, que el MVP de la temporada 2013-14 estaría consumiendo para sobrellevar los dolores en su maltrecho pie derecho, que le ha traído de cabeza durante casi todo el curso, obligándole a jugar solo 27 partidos de los 82 del calendario de la temporada regular.
En cuestión de segundos Kevin abandona el local y se percata de la presencia del siempre incómodo reportero de TMZ Sports, que estaba esperándole. Ya conocemos lo que piensa la estrella de los Thunder de la mayoría de la prensa "Vosotros no sois mis amigos. Hablo con vosotros porque estoy obligado. Un día me amáis y al siguiente me odiáis".
El periodista intenta sacar alguna frase al alero de los Thunder sin éxito, ya que este parece concentrado en su teléfono móvil. Al abrir la puerta del coche que le esperaba, a pocos metros de la salida del local, un bote cae al suelo de lo que parece marihuana terapéutica. No olvidemos que en California el uso medicinal del cannabis está regulado, y en ningún caso Durant estaría cometiendo un delito, ya que sigue convaleciente de la fractura en su pie derecho que le ha traído de cabeza durante todo el año.
Sin embargo la NBA sí que prohibe el consumo de marihuana entre todos sus atletas sin discusión y desde hace muchos años practica rutinarios controles de orina y tiene potestad para privar de empleo y sueldo o incluso expulsar de la liga a un jugador si viola la política antidrogas de forma reincidente. Sin embargo muchos dudan de la fiabilidad de estos tests, ya que se ha demostrado -y cada vez hay más testimonios de jugadores que lo respaldan- que existen productos químicos que pueden engañar al reactivo que se utiliza para realizar estos controles.