En un mes, Los Ángeles Lakers tendrán una cita importante con el futuro más próximo de la franquicia. El 25 de junio, la franquicia angelina dispone de un pick nº2 que, según todo apunta, utilizarán para seleccionar a Karl-Anthony Towns o Jahlil Okafor (según la decisión final en Minnesota), sin olvidar la presencia de dos talentos exteriores como son D'Angelo Russell y Emmanuel Mudiay. Un nuevo jugador con cartel de estrella emergente que aterrizará en Los Ángeles con la difícil, por no decir imposible, papeleta de intentar hacer olvidar a la figura de Kobe Bryant, quien, según Mitch Kupchak, se retirará tras la conclusión de la próxima temporada, y de intentar reconducir la nefasta situación en la que lleva inmersa el equipo dos años.
Un Mitch Kupchak que, a pesar de ser consciente de la gran importancia que tendrá la cita de New York, opina que el gran objetivo en las oficinas este verano pasará por la agencia libre. Los Lakers afrontarán el periodo estival con una espacio salarial suficiente como para acometer la contratación de un agente libre de primer nivel, con Rajon Rondo, Kevin Love y LaMarcus Aldridge como los principales objetivos. Una estrategia similar a la seguida la temporada pasada, aunque en aquella ocasión se llevaron un gran chasco al no poder reclutar a Carmelo Anthony, LeBron James o Chris Bosh.
Sin la presencia de Kobe Bryant en el equipo, el rumbo a seguir en las oficinas de la franquicia no tiene una dirección clara ni definida. Julius Randle, gran promesa del pasado Draft, regresará a la disciplina del equipo tras una temporada en blanco por una grave lesión. Aunque prometedor, su rendimiento es un misterio, y en Los Ángeles no han decidido todavía si optar por intensificar su búsqueda en reforzar el juego interior o, por el contrario, el perímetro.
En una conferencia tan apretada y difícil como es el oeste, los Lakers necesitarán mucho más que el pick nº2 para revertir la dinámica de las últimas temporadas y confeccionar un equipo competitivo. Más allá de la hipotética llegada de un 'Okafor' o un 'Towns', en el equipo necesitan resultados a corto plazo y la forma más rápida para asegurar ese éxito es acudir a la agencia libre.
Además, la primera ronda de 2016 de la franquicia angelina caerá, probablemente y salvo nueva debacle del equipo que le haga ocupar una de las tres primeras posiciones, en manos de Sam Hinkie y sus 76ers, por lo que el verano de 2016 no traerá ningún tipo de garantías de futuro a Los Ángeles.
Por ello, es muy importante para los Lakers todo lo que ocurra durante los próximos meses. Volver a fracasar en el intento de adquirir un jugador de primera línea podría desencadenar en, al menos, otro año lleno de desilusión y malos resultados. Y tres años en el pozo son demasiados para una franquicia histórica y repleta de éxitos como son Los Ángeles Lakers.