Blake Griffin sigue creciendo y todavía no ha encontrado su techo como jugador. De ser un jugador que muchos decían que solo sabía hacer mates espectaculares, 'carne de highlights' ha pasado a convertirse en uno de los interiores más completos de la liga. Griffin puede realizar tiros exteriores y su manejo de balón, así como su visión de juego, han mejorado de forma sobresaliente. Todo ello sin perder un ápice de la potencia con la que nos ha acostumbrado durante los años que lleva en la NBA.
Doc Rivers ha sabido transformar a un jugador que solo podía atacar y coger rebotes en una estrella 'de facto' que puede defender, atacar, pasar, rebotear y conducir el balón, además de que, como demuestra este vídeo, no se le ha olvidado cómo hacer mates ni cómo posterizar a sus rivales.