LaMarcus Aldridge será uno de los jugadores encargados de dar vida a la agencia libre durante el verano, donde se convertirá en una de las piezas más codiciadas por las franquicias de la NBA. El actual jugador de Portland Trail Blazers es uno de los mejores ala-pívots de la competición y son varios los equipos que aspiran a hacerse con sus servicios, en una lista encabeza por Los Ángeles Lakers, San Antonio Spurs, New York Knicks y Dallas Mavericks.
Por parte de la franquicia de Texas, Dirk Nowitzki es uno de los grandes valedores de la llegada de Aldridge, en quien ve a su relevo natural como jugador franquicia. A sus 37 años recién cumplidos, el ala-pívot alemán es consciente de que afronta sus últimos años en la liga y ha reconocido que no puede ser la primera referencia ofensiva del equipo si quieren aspirar al anillo. Un rol que pasaría a manos de LaMarcus en caso de confirmarse una hipotética llegada a Dallas.
"Se que a mis 37 años no puedo ser la primera referencia ofensiva del equipo si queremos aspirar al campeonato. Hemos caído eliminados en primera ronda los últimos dos años y necesitamos algo más si queremos optar al anillo. Así es el ciclo del baloncesto. Yo trataré de ayudar el equipo en todo lo que pueda."
"Nos encantaría contar con él. Es un gran tirador a media distancia y es mejor defensor de lo que la gente cree. Es un buen reboteador en ambos lados de la cancha, lee bien el pick & roll y es una bestia en el poste. Es un muy buen jugador."
Los Mavericks disponen de un amplio margen salarial después de la conclusión de los contratos de Tyson Chandler y Rajon Rondo, lo cual reportará un colchón de más de 26 millones de dólares a la arcas de la franquicia, cantidad que será invertida en la adquisición de un jugador de primera línea. LaMarcus Aldridge es uno de los grandes deseos de Mark Cuban, quien también ha reconocido un gran interés en firmar a DeAndre Jordan, uno de los mejores defensores interiores de la liga y máximo reboteador de la competición durante las últimas dos temporadas.