Después de una brillante actuación durante la temporada 2013-14, Al Jefferson dio un paso atrás el pasado curso. Los problemas físicos que le hicieron perder hasta 17 partidos no le permitieron, además, alcanzar su mejor nivel y los Hornets quedaron muy lejos de los puestos que dan acceso a los Playoffs.
En Charlotte quieren regresar a la prolífica senda que les hizo firmar una séptima plaza del Este hace dos años y uno de los pasos a seguir ha sido el de cuidar la salud del pívot, quien ha seguido una estricta dieta a lo largo del verano que la hecho perder hasta nueve kilos. ¿El secreto? Eliminar el pollo frito, comida favorita de Jefferson, de su rutina alimenticia.
Esta medida continuará durante las próximas semanas y el jugador espera perder tres kilos más antes del comienzo de la nueva temporada.